
Tipos de nutrientes: qué son, funciones y cuáles son los esenciales
Actualizado el 10 de marzo de 2026

El cuerpo de una persona no puede producir todo lo que necesita para funcionar, por lo que los nutrientes son fundamentales para el buen funcionamiento del organismo. Estos ayudan a mantener una buena salud y a prevenir enfermedades. Por ello, llevar una dieta equilibrada que incluya diferentes tipos de nutrientes es clave.
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¿Qué es son los nutrientes?
Los nutrientes son sustancias químicas presentes en los alimentos que el organismo utiliza para mantener todas las funciones del cuerpo: reparación de tejidos, producción de energía o crecimiento, entre otras. Asimismo, participan en un gran número de reacciones metabólicas como, por ejemplo, ayudar a enviar y recibir mensajes entre células.
El aparato digestivo se encarga de descomponer los alimentos en moléculas más pequeñas mediante enzimas. Esto permite que los nutrientes sean transportados por la sangre hasta las células del organismo, donde se reorganizan para almacenar o liberar energía según sea necesario. Los carbohidratos proporcionan energía rápida, mientras que las grasas actúan como reserva.
No todos los nutrientes tienen función energética. Proteínas, vitaminas y minerales regulan procesos metabólicos, enzimáticos y estructurales que el organismo no puede realizar por sí solo. Por eso, una alimentación variada es fundamental para cubrir todas las necesidades nutricionales y mantener un buen estado nutricional.
¿Cuáles son los nutrientes esenciales?
Los nutrientes esenciales son aquellos que el cuerpo no puede sintetizar por sí mismo y que, por tanto, deben obtenerse obligatoriamente a través de la alimentación. Los principales son:
- Aminoácidos esenciales: obtenidos de la dieta, son los bloques de construcción de las proteínas.
- Ácidos grasos esenciales: el omega-3 y el omega-6 participan en funciones cerebrales y cardiovasculares.
- Vitaminas y minerales esenciales: vitamina A, vitaminas del complejo B, C, D, E y K, así como hierro, calcio y magnesio, entre muchos otros.
Tipos de nutrientes
Los nutrientes se dividen en dos categorías bien diferenciadas: macronutrientes y micronutrientes. Estas son sus características principales.
Macronutrientes
Son los nutrientes que el cuerpo necesita en mayor cantidad para obtener energía y mantener su estructura.
- Carbohidratos: principal fuente de energía, presentes en frutas, verduras, pan o arroz, entre otros.
- Proteínas: presentes en pescados, carnes, legumbres o huevos. Esenciales para la formación y reparación de tejidos.
- Grasas (lípidos): se encuentran en aceites, frutos secos o algunos lácteos. Actúan como reserva energética y son necesarias para la absorción de vitaminas liposolubles.
- Agua: fundamental para la hidratación, el transporte de nutrientes y la regulación de la temperatura corporal.
Micronutrientes
El organismo los necesita en pequeñas cantidades, pero su papel es igual de imprescindible que el de los macronutrientes.
- Vitaminas: compuestos orgánicos que regulan funciones biológicas como la inmunidad, la coagulación o la salud ósea.
- Minerales: elementos inorgánicos esenciales para el funcionamiento del organismo, como el calcio, el hierro o el magnesio.
Una referencia útil para entender las proporciones recomendadas de cada grupo es la pirámide alimentaria, que organiza visualmente qué alimentos consumir con mayor o menor frecuencia. Como orientación general, los especialistas recomiendan que los carbohidratos aporten alrededor del 45-65 % de las calorías diarias, las grasas el 20-35 % y las proteínas el 10-35 %, ajustándose según edad, actividad física y necesidades individuales.
Factores que influyen en la absorción de nutrientes
Ingerir un nutriente no garantiza que el organismo lo aproveche en su totalidad. La absorción depende de varios factores que conviene conocer para sacar el máximo partido a la alimentación.
El método de cocinado es uno de los más relevantes. El calor excesivo puede degradar vitaminas sensibles como la vitamina C o algunas del grupo B, mientras que cocinar ciertos alimentos —como la zanahoria o el tomate— mejora la biodisponibilidad de otros compuestos.
La combinación de alimentos también importa. El hierro de origen vegetal, por ejemplo, se absorbe mucho mejor cuando se consume junto a vitamina C, mientras que el calcio compite con el hierro si se ingieren a la vez en grandes cantidades.
El estado del aparato digestivo juega igualmente un papel clave. Alteraciones en la mucosa intestinal, déficit de enzimas digestivas o desequilibrios en la microbiota pueden reducir significativamente la absorción de nutrientes, incluso con una dieta aparentemente correcta. Por eso, la evaluación del metabolismo y del perfil nutricional es parte fundamental del trabajo del dietista-nutricionista.
Funciones de los nutrientes
Cada nutriente cumple una función específica dentro del organismo. Estas son las principales:
- Proporcionar energía: carbohidratos y grasas son la fuente principal de energía para el cuerpo humano.
- Reparar y construir tejidos: las proteínas son las encargadas de la regeneración celular, incluyendo músculos, piel y órganos.
- Regular procesos metabólicos: vitaminas y minerales intervienen en la producción de enzimas y hormonas que hacen posible el metabolismo.
- Mantener el equilibrio de fluidos: el sodio, el potasio y otros minerales regulan la hidratación del organismo y la función celular.
Una alimentación saludable previene enfermedades y es la base de cualquier estrategia nutricional personalizada. El Técnico Superior en Dietética, uno de los grados superiores de FP en Ciencias de la Salud del Centro FP Europeo, forma profesionales capaces de diseñar planes alimenticios equilibrados según las necesidades individuales.
Preguntas frecuentes sobre los nutrientes
¿Qué ocurre si hay déficit de nutrientes?
La carencia prolongada de nutrientes puede tener consecuencias clínicas concretas. El déficit de hierro deriva en anemia y fatiga crónica. La falta de vitamina D y calcio debilita los huesos y puede causar raquitismo en la infancia u osteoporosis en la edad adulta. La escasez de proteínas afecta a la masa muscular y a la cicatrización, y el déficit de ciertas vitaminas del grupo B compromete el sistema nervioso. En todos estos casos, la intervención de un profesional de la nutrición es clave para restablecer el equilibrio.
¿Pueden los nutrientes interactuar entre sí?
Sí, y conocer estas interacciones permite aprovechar mejor la dieta. Algunas son sinérgicas: la vitamina C mejora la absorción del hierro de origen vegetal, por lo que combinar legumbres con alimentos ricos en vitamina C es una estrategia habitual en dietética.
Otras son competitivas: el calcio y el hierro compiten por los mismos mecanismos de absorción intestinal, de modo que consumirlos juntos en grandes cantidades puede reducir el aprovechamiento de ambos.
Gestionar estas relaciones es parte del trabajo del dietista-nutricionista al diseñar planes alimenticios personalizados.
¿Es lo mismo un nutriente que un aditivo alimentario?
No. Los nutrientes son sustancias que el organismo necesita para funcionar —carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas, minerales y agua— y tienen una función biológica directa.
En cambio, los aditivos alimentarios se añaden a los alimentos durante su procesado con fines tecnológicos: conservar, colorear, espesar o potenciar el sabor. Algunos tienen origen natural, pero no cumplen ninguna función nutricional para el organismo.
Artículo publicado el 21 de marzo de 2025