
Tomar decisiones en el ámbito financiero requiere contar con herramientas que permitan evaluar con precisión la situación de una empresa. Los ratios financieros son indicadores clave que ayudan a analizar la liquidez, el endeudamiento, la rentabilidad y la eficiencia de una organización.
En este artículo, explicamos qué son los ratios financieros, cuáles son los más importantes para la gestión financiera y cómo se calculan. Además, mostramos cómo el Máster en Dirección Financiera online y el Máster en Controller Financiero de la Universidad Europea pueden ayudarte a aplicar estos indicadores en la toma de decisiones empresariales.
Los ratios financieros son cálculos matemáticos que se obtienen a partir de los datos contables de una empresa, como el balance de situación y la cuenta de resultados, y facilitan la toma de decisiones estratégicas al transformar esta información en métricas claras sobre la salud económica de la organización.
Directores financieros, controllers de gestión y analistas especializados utilizan estos indicadores para evaluar el bienestar económico de la empresa e identificar áreas de mejora u oportunidades en la gestión de los recursos disponibles.
Cada ratio financiero ofrece una perspectiva específica. Algunos se centran en su capacidad para generar beneficios, mientras otros analizan su liquidez o grado de endeudamiento. Al considerar estos indicadores en su totalidad, los expertos logran tener una visión completa del rendimiento económico y financiero de la organización.
A continuación, detallamos los principales ratios financieros que todo profesional debe conocer, cómo se calculan y qué nos dicen sobre el rendimiento empresarial.
Miden la capacidad de la empresa para generar beneficios a partir de sus recursos. Algunos ejemplos incluyen:
Rentabilidad sobre los activos (ROA): este indicador financiero muestra cuánto beneficio se ha generado por cada unidad de activo. Se calcula de la siguiente manera:
Rentabilidad sobre el patrimonio (ROE): este ratio financiero mide la rentabilidad generada sobre los recursos propios disponibles, que pueden incluir el capital social, las reservas, los beneficios acumulados y otros elementos del patrimonio neto.
El ROE es una métrica fundamental para evaluar la capacidad de la empresa para generar valor a partir de los recursos con los que cuenta, independientemente de su forma jurídica.
Evalúan la capacidad de la empresa para cumplir con sus obligaciones a corto plazo. Los más comunes son:
Ratio corriente o de liquidez: mide la capacidad de la empresa para cubrir sus pasivos a corto plazo con sus activos a corto plazo.
Prueba ácida o ratio rápida: este indicador financiero es similar al ratio corriente, pero excluye los inventarios, ya que pueden no ser tan fácilmente convertibles en efectivo.
Miden la capacidad de la empresa para cumplir con sus obligaciones a largo plazo. Un ratio financiero clave en esta categoría es:
Ratio de deuda sobre capital o de endeudamiento: este indicador compara la deuda total de la empresa con sus fondos propios, que abarcan tanto el capital aportado por los accionistas como las reservas acumuladas.
Muestran cómo de bien está utilizando la empresa sus recursos. Algunos ejemplos son:
Rotación de activos: mide la eficiencia con la que los activos se utilizan para generar ingresos.
Rotación de inventarios: evalúa la velocidad con la que la empresa vende y reemplaza sus inventarios.
Rotación de cuentas por cobrar: mide la eficiencia en la gestión de las cuentas por cobrar.
En este contexto, lo más importante no es solo el cálculo de los ratios financieros, sino también cómo se interpretan los resultados.
El análisis de los ratios financieros debe hacerse en función del contexto y comparado con los datos históricos de la empresa o los de la industria en la que opera. Un ratio aislado puede no ofrecer una imagen clara de la salud financiera de la empresa. Además, estos indicadores deben interpretarse en conjunto, ya que se complementan entre sí para dar una visión global del rendimiento empresarial. Por ejemplo, un alto ratio de rentabilidad puede verse opacado si la empresa tiene un nivel de endeudamiento elevado, lo que incrementa los riesgos financieros.
Es importante también analizar cómo evolucionan estos indicadores financieros a lo largo del tiempo, ya que las tendencias pueden ser más indicativas de la situación de la empresa que los valores puntuales. Asimismo, aunque estos indicadores proporcionan datos clave, no deben considerarse como el único parámetro; siempre es necesario complementarlos con información cualitativa, como el entorno económico o las políticas contables de la empresa.
Comprender e interpretar los ratios financieros es una competencia esencial para aquellas personas que quieren ejercer puestos de dirección y control financiero. Si buscas avanzar en este ámbito, la Universidad Europea cuenta con titulaciones diseñadas para que desarrolles las habilidades necesarias y pongas en práctica estrategias de gestión económica.
Con el Máster en Dirección Financiera, te especializarás en finanzas avanzadas, además de aprender a analizar estados financieros y evaluar indicadores clave. Al finalizar, estarás listo para tomar decisiones estratégicas basadas en datos económicos fiables y actualizados.
Este programa te prepara para liderar el control financiero de una empresa. Aprenderás a utilizar los ratios como herramientas para gestionar recursos y maximizar la rentabilidad.
Los ratios financieros son mucho más que simples números, guían las decisiones estratégicas de una empresa. Ya sea para entender mejor la rentabilidad, la eficiencia o el endeudamiento, dominar estas métricas es clave para cualquier profesional de las finanzas.