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Medicina y Salud
25 nov 2020

¿Qué es un TCA?

Editado el 05 Abr. 2022

Los Trastornos de Conducta de la Alimentación (TCA) son trastornos psicológicos y psiquiátricos que suelen estar presentes en personas con una preocupación excesiva por su peso e imagen corporal, así como por la ingesta alimentaria y el miedo a engordar.

La insatisfacción corporal es una de las manifestaciones más frecuentes de dichos trastornos y la que lleva a estas personas a alterar sus hábitos alimentarios, de tal forma que pueden derivar en un problema grave de salud y, en casos muy extremos y con varios ciclos de evolución (entre 1-5 años), llegando incluso a provocar la muerte.

Los cánones de belleza impuestos por la sociedad, además del alto grado de autoexigencia y necesidad de aprobación y éxito personal, traen como resultado: aislamiento social, perfeccionismo, sentimiento de culpabilidad, cambios drásticos en el estilo de vida, estados depresivos y de ansiedad, etc.

Habitualmente, detrás de un TCA, no se esconde un único motivo, sino que suele estar causado por antecedentes multifactoriales. Algunos de los más comunes son: psicológicos, socioculturales, familiares y de carácter personal.

Por norma general, las chicas adolescentes y mujeres jóvenes son los perfiles con mayor vulnerabilidad para el desarrollo de un trastorno de la alimentación. Sin embargo, cada vez es más usual que se detecten casos entre hombres y personas de edades más tempranas (infancia) y más mayores (adultos e incluso ancianos). Esto supone estudiar el trastorno de manera evolutiva o progresiva en sus diferentes etapas a lo largo del ciclo vital.

Conoce los tipos de TCA

Si bien la anorexia y la bulimia nerviosas son los tipos de trastornos de la alimentación más conocidos o, al menos, los más frecuentes, esto no quiere decir que sean los únicos.

Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de las Enfermedades Mentales (DSM-5) elaborado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, los TCA pueden clasificarse de la siguiente manera:

  • Anorexia nerviosa: reducción o restricción de la ingesta de alimentos dando lugar a una pérdida de peso muy significativa.
  • Bulimia nerviosa: atracones recurrentes de comida y conductas compensatorias inapropiadas (vómitos, uso de laxantes, ayuno, mucho ejercicio, etc.).
  • Trastorno por atracón: episodios frecuentes de ingesta compulsiva de alimentos. A diferencia de la bulimia nerviosa, la persona que lo padece no realiza conductas compensatorias y esto le lleva a ganar peso.
  • Trastorno de Conducta Alimentaria No Especificado (TCANE): variante de la anorexia o bulimia nerviosas. La persona presenta solo algunos de los síntomas de estas 2 enfermedades, no el cuadro completo.
  • Pica: ingesta de sustancias que no tienen ningún valor alimenticio (tierra, tiza, yeso, papel…).
  • Trastorno por rumiación: regurgitaciones repetidas de alimentos. Estos van del estómago a la boca y, una vez allí, se vuelven a masticar.
  • Trastorno por evitación o restricción de alimentos (ARFID): falta de interés por comer y evitación activa de los alimentos.
  • Vigorexia (o Complejo de Adonis): obsesión por tener un cuerpo musculoso mediante una práctica excesiva de deporte y un cambio radical en la alimentación (dieta baja en grasas y alta en proteínas e hidratos de carbono, cálculo de la cantidad de comida en gramos, consumo de suplementos proteicos y anabolizantes, etc.).
  • Ortorexia: obsesión por comer solo alimentos saludables.
  • Obesidad: exceso de grasa en el cuerpo.
  • Diabulimia: omisión o reducción de la dosis de insulina necesaria para mantener un valor glucémico adecuado con el propósito de perder peso. Este trastorno alimenticio se da entre personas insulinodependientes.
  • Adicción a la comida: deseo intenso u obsesión hacia determinados alimentos.

Cómo detectar un TCA: señales y signos

Existen algunos comportamientos que pueden ser indicativos de la posible existencia de un TCA. No se tratan de criterios diagnósticos, más bien de señales y signos que pueden ayudar en su detección.

Entre los más comunes, se encuentran:

  • Preocupación constante por el peso y la comida.
  • Pérdida o incremento de peso injustificados.
  • Aumento de la práctica de ejercicio con el fin de adelgazar.
  • Comportamientos alimentarios extraños: dietas restrictivas, comer muy rápido o muy lento, trocear mucho la comida, comer a escondidas, etc.
  • Aumento de las veces que está en el baño y el tiempo que allí se pasa.
  • Vómitos autoinducidos.
  • Consumo no controlado de laxantes o diuréticos.
  • Desaparición del ciclo menstrual durante al menos 3 meses consecutivos.
  • Percepción alterada de la imagen corporal.
  • Usar ropa ancha para ocultar el cuerpo.
  • Evitar encuentros sociales o familiares en los que haya comida de por medio (aislamiento social).
  • Autoexigencia muy elevada.
  • Alteración del rendimiento académico o laboral.
  • Ocultar información sobre su estado para evitar ingresos o acudir a especialistas.
  • Pasar mucho tiempo a solas.
  • Irritabilidad e inestabilidad emocional.

Es importante prestar atención a este tipo de indicadores, ya que cuanto antes se detecte un TCA, antes se podrá iniciar el tratamiento correspondiente con profesionales sanitarios especializados. También es importante que estos indicadores sean conocidos por las familias de modo que se conviertan en agentes de ayuda.

Fórmate en TCA y ayuda a los demás 

Los tratamientos de trastornos de la alimentación suelen caracterizarse por ser enfermedades complejas y con necesidad de tratamientos multidisciplinares. En primer lugar, porque la persona que los padece no siempre es consciente de que tiene un problema, ni mucho menos de que necesita ayuda, un tratamiento y los beneficios que este último le reportará para su salud física y mental.

Otro de los motivos de su complejidad es que son trastornos de largo recorrido, cuyo tratamiento puede tener una duración de entre 1 año (casos con un buen pronóstico de recuperación) y 5 años (casos con numerosas recaídas que requieren hospitalización y que suelen cronificar), por lo que los tratamientos pueden ser de carácter ambulatorio u hospitalario según lo indicado. Los TCA no son precisamente algo que se solucione de la noche a la mañana, requieren su tiempo. Este puede ser menor o mayor, en función de la gravedad.

Y, en último lugar, porque, además de la ayuda de familiares y amigos, es importante que estas personas se pongan en manos de un equipo sanitario profesional y multidisciplinar, compuesto por médicos, enfermeros y psicólogos especialistas en trastornos de la alimentación.

Para poder ejercer la profesión de especialista en TCA, en la Universidad Europea contamos con el Máster en Trastornos de la Conducta Alimentaria, también en modalidad online. Se trata del único título oficial en España en el que podrás formarte en el diagnóstico, tratamiento e investigación de este tipo de enfermedades. Además, tendrás la oportunidad de realizar tus prácticas con pacientes reales en centros de referencia en el tratamiento e intervención de TCA en España, tanto hospitalarios como centros privados.