
Dropshipping: ventajas y desafíos
Actualizado el 27 de febrero de 2026

El dropshipping es un modelo de negocio dentro del comercio electrónico en el que el vendedor no gestiona ni almacena su propio inventario. En su lugar, trabaja con proveedores mayoristas o fabricantes que se encargan de empaquetar y enviar los productos directamente al cliente final. Este sistema ha ganado protagonismo con el auge de las ventas online y la creciente profesionalización de la logística en e-commerce.
Para quienes quieren especializarse en esta área, estudiar el Máster en Supply Chain Management & Logistics en modalidad a distancia, el Máster en Logística en Valencia o el Máster en Logística en Canarias de la Universidad Europea. Todas estas especializaciones universitarias ofrecen una formación orientada a la gestión integral de la cadena de suministro.
¿Qué es dropshipping y cuándo hay que usarlo?
El dropshipping es un modelo de e-commerce minorista en el que el vendedor no necesita poseer ni almacenar inventario propio. Se asocia con un proveedor —mayorista o fabricante— que almacena el producto, lo empaqueta y lo envía al cliente final en nombre del vendedor. El beneficio proviene de la diferencia entre el precio de venta al público y el precio mayorista acordado con el proveedor.
Este modelo resulta especialmente útil en varios contextos:
- Tiendas retail multimarca que no pueden asumir los costes de almacenar su propia mercancía, ya sea por volumen o por la variedad de categorías que ofrecen.
- Emprendedores que quieren iniciar un negocio online con una inversión inicial reducida y una operativa flexible.
- Productos personalizados o de bajo volumen, más fáciles de gestionar a través de terceros, sobre todo cuando la demanda no justifica un stock propio.
- Artículos con condiciones especiales de almacenamiento, como productos frágiles, de gran tamaño o de alto valor que requieren seguros o infraestructuras específicas.
Cómo funciona el dropshipping
El proceso del dropshipping sigue una secuencia clara entre el vendedor, el proveedor y el cliente final. El vendedor actúa como intermediario: gestiona la tienda, capta al cliente y transmite el pedido al dropshipper, que se ocupa del resto.
El flujo habitual es el siguiente:
- Creación de la tienda online. El vendedor configura su e-commerce en una plataforma especializada o desarrolla una web propia con pasarela de pago.
- Selección de proveedores. Se buscan dropshippers de confianza que ofrezcan productos de calidad, plazos de entrega ajustados y buena reputación en el mercado.
- Integración del catálogo. El vendedor añade los productos a su tienda con descripciones, imágenes y precios propios, sin necesidad de tener las referencias en físico.
- Recepción del pedido. Cuando el cliente realiza la compra y completa el pago, el vendedor recibe el importe y los datos de envío.
- Transferencia al proveedor. El vendedor envía los detalles del pedido al dropshipper y le abona el precio mayorista, conservando el margen pactado.
- Envío directo al cliente. El proveedor empaqueta y envía el producto en nombre del vendedor, sin que el cliente perciba la intermediación.
- Atención posventa. El vendedor asume la relación con el cliente: seguimiento del envío, incidencias y devoluciones. Cualquier problema debe canalizarse a través del proveedor.
La gestión de la última milla cobra especial relevancia en este modelo, ya que la experiencia de entrega depende íntegramente del proveedor y repercute directamente en la percepción de marca del vendedor.
Ventajas del dropshipping
El dropshipping ofrece ventajas reales, especialmente para quienes empiezan o quieren probar nuevos mercados sin comprometer grandes recursos. Estas son las más destacadas:
- Bajo coste inicial: al no tener que comprar ni almacenar inventario por adelantado, los costes operativos se reducen considerablemente y se elimina el riesgo de stock sin vender.
- Sencillez de inicio: no se requiere infraestructura física —almacén, tienda, flota de transporte—, lo que agiliza la puesta en marcha del negocio.
- Catálogo amplio y flexible: trabajar con varios proveedores permite ofrecer una gama extensa de productos sin las limitaciones de un inventario propio, facilitando la diversificación.
- Flexibilidad geográfica: es posible vender a nivel internacional sin presencia física en cada mercado, lo que abre oportunidades de expansión con una inversión mínima.
- Menor carga logística: el almacenamiento, el embalaje y el envío recaen en el proveedor, lo que libera tiempo para centrarse en la captación de clientes y el marketing digital.
- Escalabilidad. Ampliar el volumen de negocio es más ágil que en el comercio tradicional, ya que no depende de aumentar infraestructura propia ni de contratar más personal para gestionar el stock.
Desafíos del dropshipping
Junto a sus ventajas, el dropshipping presenta desafíos que conviene conocer antes de apostar por este modelo. La dependencia del proveedor y los márgenes ajustados son los principales riesgos que gestionar.
- Competencia elevada. Al ser un modelo accesible, muchos vendedores compiten con los mismos productos y precios similares, lo que dificulta la diferenciación y presiona aún más los márgenes.
- Márgenes de beneficio reducidos. El precio mayorista deja menos margen que la venta con stock propio, especialmente en categorías saturadas donde la guerra de precios es constante.
- Dependencia del proveedor. La calidad del producto, los plazos de entrega y la gestión de incidencias dependen de terceros, lo que puede afectar a la reputación del vendedor sin que este tenga control directo.
- Control limitado del proceso. El vendedor no interviene en el embalaje ni en el envío, lo que puede derivar en inconsistencias con la imagen de marca o en errores difíciles de gestionar.
- Gestión de devoluciones compleja. Coordinar las devoluciones entre el cliente y el proveedor puede resultar más lento y costoso que en un modelo de venta directa. Conocer los fundamentos de la logística inversa es clave para afrontar este punto con garantías.
- Stockouts imprevistos. Si el proveedor se queda sin existencias de un producto, el vendedor puede verse obligado a cancelar pedidos ya confirmados, con el consiguiente impacto en la satisfacción del cliente.
Preguntas frecuentes sobre el dropshipping
¿El dropshipping es legal en España?
Sí, es un modelo de negocio completamente legal. El vendedor debe darse de alta como autónomo o constituir una sociedad, emitir facturas a sus clientes y cumplir con las obligaciones fiscales, incluido el IVA en las operaciones correspondientes.
¿Cuánto se puede ganar con el dropshipping?
Los márgenes varían según el nicho y el proveedor, pero suelen situarse entre el 10 % y el 30 % del precio de venta. La clave está en encontrar un equilibrio entre volumen de ventas, coste de adquisición de clientes y precio competitivo.
¿Qué plataformas se usan habitualmente?
Las más extendidas para la tienda son Shopify, WooCommerce y PrestaShop. Del lado de proveedores, AliExpress, Spocket o Printful son opciones frecuentes. La elección depende del tipo de producto y del mercado al que se quiere llegar.
¿Hace falta experiencia técnica para empezar?
No es imprescindible, pero sí conviene tener nociones de gestión de tiendas online, marketing digital y análisis de datos. Una formación específica en logística o comercio electrónico facilita enormemente la toma de decisiones y la gestión del día a día.
Artículo publicado el 11 de julio de 2023