23092

¿Qué estás buscando?

Ej: Grado en medicina, admisiones, becas...

Admisiones:
Madrid: 918257508
Valencia: +34 961043883
Alicante: +34 965051793
Canarias: +34 922097091
Málaga: +34 951102240
Escuela Universitaria Real Madrid: +34 911128850
Estudiantes:
Valencia: +34 961043880
Alicante: +34 961043880
Canarias: +34 922985006
Málaga: +34 951102255
Whatsapp

Qué es una dieta basal y qué alimentos incluye

Medicina y Salud

3 de Abril de 2025
dieta basal

En el ámbito hospitalario la dieta basal es el régimen alimentario básico para las personas sin patologías, por lo que es el estándar de referencia para adaptar las necesidades individuales de los pacientes. Es el punto de partida sobre el que se basan los especialistas en nutrición para elaborar dietas personalizadas que tengan en cuenta necesidades específicas como alergias, intolerancias o problemas de salud.

Dada la importancia de la alimentación en la salud, la elaboración y modificación de la dieta basal exige conocimientos expertos en materias como dietética y nutrición humana o enteral. Para trabajar en este campo, no basta tener una formación general en nutrición o medicina, sino que se recomienda contar con una titulación especializada como el Máster en Nutrición Clínica en Madrid impartido en Madrid por la Universidad Europea. Asimismo, esta titulación se imparte también en modalidad online y presencial en Valencia, está impartido por profesionales con una amplia experiencia y da acceso a programas de prácticas en hospitales de referencia.

¿Qué es la dieta basal?

La dieta basal es un tipo de alimentación equilibrada diseñada para cubrir las necesidades nutricionales básicas de una persona que no presenta condiciones médicas específicas.

Se utiliza, principalmente, en entornos hospitalarios o sanitarios como una pauta estándar para aquellos pacientes que pueden alimentarse de forma normal y no tienen restricciones dietéticas impuestas por su estado de salud. Al contrario que las pautas recomendadas en dietoterapia, cuyo objetivo es tratar o corregir algunas afecciones mediante modificaciones en los hábitos alimentarios, la dieta basal busca simplemente garantizar la correcta ingesta de nutrientes.

Usos de la dieta basal

La dieta basal elaborada por el nutricionista del hospital tiene distintas aplicaciones:

  • Evaluación inicial del estado nutricional: se contrasta con la dieta habitual para identificar posibles déficits o excesos nutricionales.
  • Recuperación postoperatoria: en pacientes sin complicaciones, se puede utilizar para restablecer un régimen alimentario normal.
  • Base para dietas terapéuticas: a partir de ella, los profesionales adaptan las pautas según patologías específicas, como la diabetes o las enfermedades renales.
  • Mantenimiento de la salud general: en aquellos pacientes ingresados que no presentan condiciones médicas que afecten su alimentación.

El papel del nutricionista de hospital es clave en este proceso, ya que se encarga de ajustar la dieta basal según las necesidades individuales, garantizando que cada paciente reciba los nutrientes adecuados.

Tipos de dieta basal u hospitalaria

Aunque se considera que la dieta basal es una dieta neutra, dentro del ámbito hospitalario se utilizan algunas variantes según la situación del paciente:

  • Dieta basal estándar: contiene carbohidratos complejos, proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales, sin restricciones específicas.
  • Dieta basal modificada: se ajusta para adaptarse a necesidades particulares, como reducir el sodio o aumentar el aporte proteico.
  • Dieta basal progresiva: indicada tras intervenciones quirúrgicas, empieza con líquidos claros y progresa hasta una alimentación sólida.
  • Dieta basal pediátrica: elaborada por un nutricionista infantil y adaptada a las necesidades específicas de niños y adolescentes.

Qué alimentos componen la dieta basal

La dieta basal incluye una amplia variedad de alimentos que garantizan un aporte nutricional completo y equilibrado y cubren las necesidades energéticas diarias. Algunos de los grupos alimenticios más comunes son:

  • Proteínas: carnes magras (pollo, pavo), pescado, huevos, legumbres y tofu.
  • Hidratos de carbono: arroz, pasta, pan integral, patatas y cereales.
  • Frutas y verduras: frescas, cocidas o al vapor, que proporcionan vitaminas y fibra.
  • Lácteos: leche, yogur y queso, preferiblemente bajos en grasa.
  • Grasas saludables: procedentes del aceite de oliva, el pescado, los frutos secos y otras fuentes beneficiosas.

Qué alimentos no se incluyen en la dieta basal

Aunque no tiene restricciones específicas, la dieta basal hospitalaria no suele incluir ciertos alimentos que pueden resultar difíciles de digerir o alterar el equilibrio nutricional:

  • Alimentos ultraprocesados: bollería industrial, aperitivos salados y bebidas azucaradas.
  • Grasas saturadas y trans: frituras, embutidos grasos y productos con aceites hidrogenados.
  • Condimentos fuertes: especias picantes, salsas industriales o muy condimentadas.
  • Alcohol y cafeína en exceso: ya que pueden interferir con tratamientos médicos.

Si la alimentación y los nutrientes desempeñan un papel esencial en la salud de las personas, en el caso de los pacientes hospitalizados esta es aún más importante para garantizar su recuperación. En muchos casos, el estrés de la hospitalización puede llevar a la pérdida de apetito o al exceso del mismo, lo que puede provocar tanto desnutrición como sobrealimentación. Por eso, es muy importante que en su elaboración trabajen equipos multidisciplinares liderados por un especialista en nutrición que sepa diseñar dietas, no solo equilibradas, sino también apetitosas.

Si estás pensando en cómo ser nutricionista, dentro de la Universidad Europea puedes acceder a una gran variedad de masters de biomédicas y salud donde escoger la especialidad que más te guste dentro del campo de la nutrición y dietética