
En el ámbito hospitalario la dieta basal es el régimen alimentario básico para las personas sin patologías, por lo que es el estándar de referencia para adaptar las necesidades individuales de los pacientes. Es el punto de partida sobre el que se basan los especialistas en nutrición para elaborar dietas personalizadas que tengan en cuenta necesidades específicas como alergias, intolerancias o problemas de salud.
Dada la importancia de la alimentación en la salud, la elaboración y modificación de la dieta basal exige conocimientos expertos en materias como dietética y nutrición humana o enteral. Para trabajar en este campo, no basta tener una formación general en nutrición o medicina, sino que se recomienda contar con una titulación especializada como el Máster en Nutrición Clínica en Madrid impartido en Madrid por la Universidad Europea. Asimismo, esta titulación se imparte también en modalidad online y presencial en Valencia, está impartido por profesionales con una amplia experiencia y da acceso a programas de prácticas en hospitales de referencia.
La dieta basal es un tipo de alimentación equilibrada diseñada para cubrir las necesidades nutricionales básicas de una persona que no presenta condiciones médicas específicas.
Se utiliza, principalmente, en entornos hospitalarios o sanitarios como una pauta estándar para aquellos pacientes que pueden alimentarse de forma normal y no tienen restricciones dietéticas impuestas por su estado de salud. Al contrario que las pautas recomendadas en dietoterapia, cuyo objetivo es tratar o corregir algunas afecciones mediante modificaciones en los hábitos alimentarios, la dieta basal busca simplemente garantizar la correcta ingesta de nutrientes.
La dieta basal elaborada por el nutricionista del hospital tiene distintas aplicaciones:
El papel del nutricionista de hospital es clave en este proceso, ya que se encarga de ajustar la dieta basal según las necesidades individuales, garantizando que cada paciente reciba los nutrientes adecuados.
Aunque se considera que la dieta basal es una dieta neutra, dentro del ámbito hospitalario se utilizan algunas variantes según la situación del paciente:
La dieta basal incluye una amplia variedad de alimentos que garantizan un aporte nutricional completo y equilibrado y cubren las necesidades energéticas diarias. Algunos de los grupos alimenticios más comunes son:
Aunque no tiene restricciones específicas, la dieta basal hospitalaria no suele incluir ciertos alimentos que pueden resultar difíciles de digerir o alterar el equilibrio nutricional:
Si la alimentación y los nutrientes desempeñan un papel esencial en la salud de las personas, en el caso de los pacientes hospitalizados esta es aún más importante para garantizar su recuperación. En muchos casos, el estrés de la hospitalización puede llevar a la pérdida de apetito o al exceso del mismo, lo que puede provocar tanto desnutrición como sobrealimentación. Por eso, es muy importante que en su elaboración trabajen equipos multidisciplinares liderados por un especialista en nutrición que sepa diseñar dietas, no solo equilibradas, sino también apetitosas.
Si estás pensando en cómo ser nutricionista, dentro de la Universidad Europea puedes acceder a una gran variedad de masters de biomédicas y salud donde escoger la especialidad que más te guste dentro del campo de la nutrición y dietética