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Medicina y Salud
14 ene 2022

¿Cómo prevenir los problemas auditivos en la población?

Editado el 11 Ene. 2022

La audición es uno de los sentidos más importantes ya que se encuentra en la base del aprendizaje y las relaciones interpersonales, además de ayudarnos a comunicarnos con facilidad. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud ha alertado de que una de cada cuatro personas tendrá pérdida de audición en 2050.

Las consecuencias de la pérdida de la audición pueden ser devastadoras ya que afectan la capacidad de la persona para comunicarse, entablar relaciones interpersonales y estudiar o trabajar con normalidad. También puede llegar a afectar la salud mental generando irritabilidad o depresión, así como aumentar el riesgo de sufrir un accidente de tráfico ya que la persona no escucha bien el sonido de los coches que se acercan.

¿Qué es la pérdida de audición?

La pérdida de audición se produce cuando alguna de las partes del sistema auditivo no funciona con normalidad. Ese problema puede producirse en el oído, que es el encargado de sintetizar todos los sonidos, ruidos y vibraciones sonoras que se producen en el medio. O puede tener su origen en las vías nerviosas que llevan la información del sonido hasta el cerebro, donde se procesa y se le confiere un sentido.

Los tipos de pérdida auditiva

  1. Conductiva. Esta pérdida de audición se produce por un bloqueo que impide que el sonido viaje del oído externo al medio. Podría estar causada por enfermedades como la otitis media crónica, la perforación de la membrana timpánica, malformaciones del oído externo o la otosclerosis, una calcificación que reduce la movilidad del estribo generalmente de carácter hereditario.
  2. Neurosensorial. Esta pérdida auditiva se debe a una alteración en el funcionamiento del oído interno o el nervio auditivo. Aunque el sonido se transmite bien a través del oído externo y medio o incluso al oído interno, no se llega a codificar la información auditiva en señales eléctricas que el cerebro pueda utilizar para darle sentido. Las enfermedades de los vasos sanguíneos, infecciones como la meningitis o exponerse de manera prolongada a sonidos muy fuertes pueden causar esta pérdida de audición.
  3. Mixta. Es una combinación de los dos tipos de pérdida de audición anteriores: conductiva y sensorial. Una infección crónica, por ejemplo, podría causar una pérdida auditiva mixta si daña el tímpano y los osículos, impidiendo que la cóclea funcione correctamente.

¿Cómo evitar la pérdida de audición?

Casi el 60% de los casos de pérdida de audición en niños se deben a causas que pueden prevenirse mediante la vacunación para enfermedades como la rubéola o la meningitis, que causan problemas neurosensoriales. También es fundamental que los padres se mantengan atentos para detectar y tratar cuanto antes las otitis y evitar sus complicaciones, un problema común en los niños.

No obstante, para prevenir la pérdida de audición es importante que todos:

  • Evitamos exponernos a sonidos demasiado altos. Los ruidos ambientales pueden ser una de las causas de la pérdida de la audición a lo largo del tiempo. Lo ideal es evitar la exposición a los sonidos que generan las máquinas y herramientas muy ruidosas, las bocinas de los vehículos, los ruidos industriales y el sonido de los aviones. También debemos bajar el volumen de los equipos en casa, como la televisión o el equipo de música.
  • Usemos los auriculares con moderación. Debemos usar los auriculares al menor volumen posible y durante periodos de tiempo cortos. También es importante elegir un modelo de calidad que cancele el ruido ambiental para no tener que subir demasiado el volumen y asegurarnos de que tengan una ergonomía adecuada.
  • No utilicemos bastoncillos de algodón. Para evitar la pérdida de audición, los otorrinos recomiendan no introducir bastoncillos de algodón ni otros objetos en los oídos ya que pueden terminar empujando el cerumen y tapando los oídos o incluso perforar la membrana timpánica.
  • Mantengamos una buena higiene auditiva. El oído cuenta con un sistema natural de autolimpieza, por lo que solo debemos mojarlo un poco y limpiar la zona más externa de la oreja usando una toalla húmeda. También es fundamental secar bien los oídos después de una ducha o nadar para evitar las infecciones por hongos.

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