
Cómo ser notario en España: estudios, requisitos y salario
Actualizado el 13 de mayo de 2026

La figura del notario es una de las profesiones jurídicas más reconocidas en España. Un notario es el funcionario público encargado de dar fe pública a los actos jurídicos que se realizan ante su presencia, garantizando la legalidad y autenticidad de contratos, testamentos, escrituras y otros documentos de relevancia legal.
Llegar a ejercer como notario requiere una formación académica sólida y superar uno de los procesos selectivos más exigentes del país. El camino incluye cursar el Grado en Derecho, preparar un temario extenso y superar cuatro ejercicios eliminatorios ante un tribunal. Una vez conseguida la plaza, se accede a una profesión con alta remuneración y reconocimiento social.
Índice de contenidos
Qué estudiar para ser notario
El requisito formativo fundamental es el Grado en Derecho, una titulación universitaria de cuatro años que abarca todas las ramas jurídicas necesarias para ejercer como notario. Durante la carrera se estudian materias como Derecho Civil, Mercantil, Administrativo, Fiscal, Procesal y Constitucional, que constituyen la base del temario de las oposiciones.
Algunas universidades ofrecen dobles grados que combinan Derecho con otras disciplinas, como Administración y Dirección de Empresas, Criminología o Relaciones Internacionales. Estas opciones aportan una formación complementaria, aunque el requisito esencial sigue siendo el título de Derecho.
Aunque no es obligatorio para presentarse a las oposiciones, cursar el Máster en Abogacía de la Universidad Europea —disponible en Madrid, Valencia u online— puede resultar beneficioso. Este programa habilita para ejercer como abogado en España y proporciona una formación práctica en áreas del Derecho que también son relevantes para el ejercicio notarial. Los másteres de Derecho con más salidas incluyen especializaciones que complementan la formación jurídica de base.
Para quienes estén considerando esta vía profesional, el Grado en Derecho de la Universidad Europea —disponible en modalidad presencial en Madrid, Valencia y Canarias, o en formato online— proporciona la base jurídica imprescindible para afrontar las oposiciones y desarrollar la carrera notarial.
Requisitos para ser notario en España
Para acceder a la profesión notarial es necesario cumplir una serie de condiciones establecidas por la normativa vigente. Estos requisitos garantizan que los aspirantes cuentan con la capacidad legal y formativa necesaria para desempeñar una función de tanta responsabilidad.
Los requisitos principales son:
- Ser mayor de edad: no existe edad máxima, aunque no se puede superar la edad de jubilación.
- Tener nacionalidad española o de un país miembro de la Unión Europea: algunos acuerdos bilaterales también permiten el acceso a ciudadanos de otros países.
- Estar en posesión del título de Grado o Licenciatura en Derecho: si el título se ha obtenido en otro Estado miembro de la UE, será necesario presentar la certificación de homologación o reconocimiento de equivalencia en España.
- Superar las oposiciones: convocadas periódicamente por el Ministerio de Justicia a través de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública.
Además, no se puede estar inhabilitado para el ejercicio de funciones públicas ni padecer enfermedades o limitaciones que impidan el desempeño de las funciones propias del cargo.
El proceso selectivo para acceder al Notariado no tiene en cuenta las calificaciones del expediente académico. Todos los aspirantes compiten en igualdad de condiciones mediante las pruebas de oposición, lo que convierte el esfuerzo de preparación en el factor determinante.
Las oposiciones a notario: proceso y temario
Las oposiciones al Notariado comprenden cuatro ejercicios eliminatorios, dos de carácter oral y dos escritos, que evalúan tanto el conocimiento teórico como la capacidad práctica del aspirante. Se trata de uno de los procesos selectivos más exigentes del sistema público español, con un temario que abarca aproximadamente 348 temas y un tiempo de preparación que, según datos de diversos preparadores, se sitúa entre cuatro y seis años de media.
El primer ejercicio oral consiste en desarrollar cuatro temas extraídos al azar del programa oficial. Los temas versan sobre Derecho Civil Español (común y foral), abarcando aspectos generales, la propiedad y los derechos reales. El aspirante cuenta con un máximo de cinco minutos para iniciar su exposición ante el tribunal.
El segundo ejercicio oral evalúa conocimientos de legislación fiscal, Derecho Mercantil, legislación hipotecaria, Derecho Notarial y Derecho Administrativo y Procesal. Al igual que en el primer ejercicio, los temas se sortean y el opositor debe desarrollarlos oralmente. El dominio de las diferencias entre Derecho Civil y Mercantil resulta fundamental en esta fase del proceso selectivo.
Los ejercicios escritos ponen a prueba la capacidad práctica del candidato:
- Tercer ejercicio: redacción de una escritura notarial en un plazo máximo de seis horas. El aspirante debe exponer en un pliego aparte la justificación de los problemas jurídicos que resuelve o plantea.
- Cuarto ejercicio: tiene dos partes. La primera consiste en redactar un documento notarial basado en un supuesto práctico. La segunda parte requiere resolver un caso de contabilidad y matemáticas financieras.
El temario oficial incluye las siguientes materias principales:
- Derecho Civil (común y foral)
- Legislación fiscal
- Derecho Mercantil
- Legislación hipotecaria
- Derecho Notarial
- Derecho Administrativo y Procesal
Las oposiciones de Derecho abarcan distintos cuerpos de la Administración, incluyendo notario, registrador de la propiedad, juez y fiscal, entre otros.
¿Cuáles son las funciones principales de un notario?
Los notarios desempeñan funciones de autoridad pública en el ámbito del Derecho privado, garantizando la seguridad jurídica de los actos y contratos que autorizan. Su papel va más allá de la simple firma de documentos: actúan como asesores, verificadores y garantes de la legalidad en múltiples situaciones cotidianas y empresariales.
Entre sus responsabilidades principales se encuentran:
- Dar fe pública: autentican actos jurídicos realizados en su presencia, asegurándose de que todas las partes involucradas comprenden los términos del acuerdo y actúan de forma libre y consciente.
- Asesoramiento jurídico: orientan a particulares y empresas sobre los requisitos legales y las mejores opciones para formalizar un acto o contrato según sus circunstancias.
- Gestión de testamentos y herencias: formalizan la voluntad del testador y garantizan que se cumplan todos los requisitos legales. La herencia y su reparto implican necesariamente la intervención notarial en múltiples fases del proceso.
- Autenticación de documentos: otorgan validez pública a escrituras, contratos, sociedades mercantiles y otros actos que requieren seguridad jurídica reforzada.
- Fe de vida: certifican que una persona física está viva mediante testimonio escrito, un trámite necesario en determinados procedimientos administrativos.
- Conservación de escrituras: guardan y custodian los documentos notariales bajo su responsabilidad, garantizando su acceso cuando sea necesario.
El trabajo del notario también incluye la corrección de errores en escrituras públicas, la tramitación de documentos conforme a lo dispuesto en la ley y la verificación de la identidad de los firmantes. Según el Consejo General del Notariado, más de 2.800 notarios ejercen en España, distribuidos en 17 Colegios Notariales que representan y velan por los intereses de la profesión.
Las distintas ramas del Derecho confluyen en la práctica notarial, siendo el Derecho Civil y Mercantil las áreas fundamentales de actuación diaria.
¿Cuánto gana un notario en España?
El salario de un notario en España no sigue un esquema de nómina fija, sino que se estructura mediante aranceles por cada acto notarial realizado. Esto significa que sus ingresos dependen directamente del volumen de trabajo, la ubicación de la notaría y la complejidad de los trámites que gestionan. Según datos de portales de empleo como Indeed España y otras fuentes especializadas, los ingresos anuales pueden oscilar entre 31.500 euros y superar los 400.000 euros brutos, con una media que se sitúa entre 90.000 y 150.000 euros anuales.
Los notarios cuentan con un salario base regulado que varía según la categoría de su notaría. De acuerdo con la normativa publicada en el BOE, estos salarios base oscilan entre 15.159 euros anuales (grupo 3, nivel 3) y 28.260 euros anuales (grupo 1, nivel 1). Sin embargo, estos importes representan solo una parte mínima de los ingresos reales, ya que la mayor parte proviene de los complementos por cada trámite realizado.
Los aranceles están regulados por el Real Decreto 1426/1989 y son iguales en toda España. Algunos ejemplos:
| Tipo de documento | Arancel |
|---|---|
| Poderes generales | 30,05 € |
| Poderes para pleitos | 15,02 € |
| Actas | 36,06 € |
| Testamentos (por otorgante) | 30,05 € |
| Constitución de sociedad (hasta 30.000 €) | 150 € |
Los documentos que implican una cuantía económica, como compraventas de inmuebles o constitución de hipotecas, generan honorarios progresivos según el valor del acto. Esto explica por qué la ubicación de la notaría resulta determinante: un notario en un distrito financiero de Madrid o Barcelona, donde se firman numerosas escrituras de alto valor, puede multiplicar significativamente sus ingresos respecto a uno que ejerce en una localidad pequeña.
Otros factores que influyen en el salario incluyen:
- Experiencia y antigüedad: los notarios de nuevo ingreso parten de ingresos más modestos, que van creciendo conforme ganan posiciones en el escalafón y pueden concursar por notarías de mayor categoría.
- Categoría de la notaría: existen tres categorías (primera, segunda y tercera) determinadas por criterios administrativos y de población. Las notarías de primera categoría suelen generar mayor volumen de negocio.
- Volumen de trabajo: la productividad individual y la demanda de servicios en la zona determinan directamente los ingresos.
Es importante destacar que los notarios asumen directamente los costes operativos de su oficina, incluyendo alquiler, personal auxiliar y suministros. Por tanto, el salario neto real debe calcularse descontando estos gastos, que pueden ser significativos especialmente en grandes ciudades.
La remuneración de los notarios se justifica por la dificultad extrema de las oposiciones, el tiempo de preparación requerido (una media de cuatro a seis años de estudio intensivo) y la responsabilidad que conlleva la función. A diferencia de otros empleados públicos con horarios fijos y vacaciones establecidas, los notarios operan como profesionales liberales con amplios horarios de atención y una elevada carga de trabajo.
¿En qué casos en los que se necesita un notario?
La intervención de un notario es necesaria en todos aquellos actos jurídicos en los que la ley exige escritura pública o cuando las partes desean dotar de mayor seguridad jurídica a sus acuerdos. Aunque no todos los contratos requieren formalización notarial, muchos ciudadanos recurren voluntariamente a estos profesionales para garantizar la validez y el cumplimiento de lo pactado.
Las situaciones más habituales incluyen:
- Testamentos: la formalización ante notario garantiza que la voluntad del testador quede registrada correctamente y se cumplan todos los requisitos legales.
- Compraventa de inmuebles: aunque no siempre es obligatoria, la escritura pública es imprescindible para inscribir la propiedad en el Registro y proteger los derechos del comprador.
- Constitución y disolución de sociedades: las empresas necesitan escritura pública para su creación, modificación de estatutos o disolución formal.
- Capitulaciones matrimoniales: cuando los cónyuges desean establecer un régimen económico distinto al legal.
- Celebración de matrimonios: los notarios están facultados para oficiar bodas civiles.
- Divorcios: en divorcios de mutuo acuerdo sin hijos menores, los cónyuges pueden acudir al notario sin necesidad de proceso judicial.
- Préstamos e hipotecas: las entidades financieras exigen escritura pública para formalizar créditos garantizados con bienes inmuebles.
- Transmisión de acciones y participaciones sociales: en determinadas circunstancias, estos actos requieren intervención notarial.
- Poderes notariales: cuando una persona autoriza a otra para actuar en su nombre en asuntos económicos, legales o personales.
- Donaciones: la transmisión gratuita de bienes entre personas requiere formalización notarial para garantizar su validez.
El impuesto de sucesiones y donaciones representa uno de los aspectos fiscales más relevantes en las actuaciones notariales relacionadas con transmisiones patrimoniales.
El asesoramiento previo del notario es gratuito en España. Solo se cobran aranceles cuando se formaliza efectivamente un acto notarial, lo que permite a los ciudadanos consultar sus dudas sin coste antes de tomar una decisión.
La profesión notarial representa una de las salidas más prestigiosas y estables dentro del ámbito jurídico, aunque también una de las más difíciles de alcanzar. El proceso selectivo requiere años de dedicación exclusiva, memorización exhaustiva de un temario extenso y capacidad para aplicar el conocimiento teórico a supuestos prácticos complejos. No obstante, quienes superan las oposiciones acceden a una carrera profesional con alta remuneración, reconocimiento social y un papel fundamental en la seguridad jurídica del país.
El registrador de la propiedad desempeña funciones complementarias a las del notario en la protección de la seguridad jurídica, siendo otra de las salidas profesionales de alto nivel dentro del Derecho. Ambas profesiones comparten el acceso mediante oposiciones de gran exigencia y la base formativa del Grado en Derecho como punto de partida.
Preguntas frecuentes sobre ser notario
¿Cuánto tiempo se tarda en ser notario en España?
El proceso completo incluye cuatro años del Grado en Derecho más una media de cuatro a seis años de preparación de las oposiciones. En total, la mayoría de notarios han dedicado entre ocho y diez años desde que inician la carrera universitaria hasta que obtienen su plaza. Este plazo puede variar según la dedicación, el método de estudio y las convocatorias disponibles.
¿Se puede ser notario sin ser abogado?
No es necesario ser abogado colegiado para presentarse a las oposiciones de notario. El único requisito formativo es el título de Grado o Licenciatura en Derecho. Sin embargo, muchos opositores compaginan la preparación con el ejercicio de la abogacía o cursan el Máster en Abogacía como formación complementaria.
¿Cuál es la diferencia entre notario y registrador?
Aunque ambos son funcionarios públicos del ámbito jurídico, el notario autoriza y da fe de actos jurídicos ante su presencia, mientras que el registrador inscribe esos actos en los registros públicos (propiedad, mercantil) para darles publicidad y oponibilidad frente a terceros. Ambas profesiones son complementarias y requieren superar oposiciones específicas.
¿Los notarios tienen un horario fijo?
Los notarios no tienen un horario rígido como otros funcionarios públicos. Aunque deben cumplir con un horario de atención al público establecido, su jornada laboral suele ser amplia y flexible, adaptándose a las necesidades de los clientes. Muchos trabajan por las tardes e incluso fines de semana cuando las circunstancias lo requieren, lo que justifica en parte sus ingresos variables.
Artículo publicado el 13 de marzo de 2023