Estudiantes, docentes y profesionales han reflexionado sobre cómo la ingeniería puede mejorar la calidad de vida a través del deporte, la inclusión social y la tecnología aplicada a la infancia hospitalizada

El Auditorio del Edificio B del Campus de Villaviciosa de Odón de la Universidad Europea ha acogido la IV Jornada de Ingeniería con Corazón, un encuentro que ha reunido a destacados profesionales del ámbito de la ingeniería para mostrar cómo esta disciplina puede convertirse en una herramienta clave de transformación social.
La jornada fue inaugurada por Verónica Egido, subdirectora del Área de Ingenierías de Industria y Salud de la Escuela de Arquitectura, Ingeniería, Ciencia y Computación, quien subrayó que este evento nace con el propósito de “poner la ingeniería al servicio de la sociedad y formar a estudiantes capaces de generar un impacto positivo en la vida de las personas”.

Bajo el título “Ingenios para el deporte”, la primera mesa redonda abordó la aplicación de la ingeniería al alto rendimiento deportivo. En ella participaron la atleta paralímpica y presidenta de la Fundación “Run for You”, Carmen Giménez, el alumni Álex Hernández y el profesor titular Carlos A. Talayero, quienes compartieron el desarrollo de un prototipo adaptado a la silla de competición de la deportista, optimizando su rendimiento y comodidad.

La segunda mesa, centrada en la ingeniería como herramienta social, puso el foco en la innovación aplicada a los Centros Especiales de Empleo para personas con discapacidad intelectual. Moderada por Mª Carmen Espinosa profesora de la Universidad Europea y mentora voluntaria en la Fundación Alex Rivera, y los participantes Carlos Rivera fundador de la Fundación Alex Rivera y Clicars, Manuel Manso miembro de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid, Cristina Menéndez de Miguel directora de RRHH del CEE ARTESA y el alumni Franco Antonio Flores del Grado en Ingeniería en Sistemas Industriales, analizaron cómo tecnologías como la inteligencia artificial contribuyen a mejorar la autonomía y la calidad de vida de estos colectivos.

El broche final lo puso la presentación de The Pink Force Factory, un proyecto que combina ingeniería y tecnología para acompañar a niños hospitalizados. Su fundador, Andoni Serrano, junto al asesor académico Santiago Martínez, explicaron los retos tecnológicos del droide R2KT, que ha visitado ya más de 60 hospitales de toda España, y la importancia de la colaboración con instituciones universitarias para ampliar su alcance.

La clausura corrió a cargo de Verónica Egido, quien recordó que “la ingeniería es esencial porque tiene la capacidad real de cambiar la vida de las personas”, animando a los estudiantes a asumir su futuro profesional desde un compromiso social.