- El listado definitivo reconoce a profesores de Universidad y Formación Profesional propuestos por sus propios estudiantes, en unos premios que ponen en valor la excelencia docente, la innovación educativa y el impacto en los estudiantes
La excelencia docente se reconoce en los contenidos que se enseñan, pero también en la confianza que gana un estudiante, en la seguridad con la que empieza a imaginarse como profesional y en la capacidad de conectar el aprendizaje con la realidad que encontrará fuera del aula. Esa mirada ha situado a siete docentes de la Universidad Europea en el listado definitivo de nominados a los Premios EDUCA ABANCA Mejor Docente de España 2026.

Ghada Aboud, Fernando Boillos García, Javier González del Castillo, Jorge López Fernández, Alejandro Majali Martínez y Ángela Ruiz Plaza han sido incluidos en la categoría Universidad, mientras que Pilar López Simón ha sido nominada en la categoría Formación Profesional. Los premios tienen un valor especialmente significativo porque los docentes no presentan su propia candidatura, sino que son propuestos por sus estudiantes y, en el caso de Educación Infantil y Primaria, por las familias del alumnado.
El reconocimiento llega en una edición en la que EDUCA ABANCA ha recibido más de 1.500 propuestas procedentes de toda España. Tras analizar los datos de los proponentes, la organización ha publicado el listado definitivo de docentes nominados, paso previo a la elección de los 10 finalistas de cada categoría.
Una docencia que nace del vínculo con los estudiantes
Para los docentes nominados, el origen del reconocimiento es una de las razones que le otorgan mayor valor. Javier González del Castillo, director del Máster en Inteligencia Artificial aplicada al Deporte de la Universidad Europea, recibe su nueva nominación con “un enorme agradecimiento” y con la emoción de saber que procede de sus estudiantes: “Que sean los propios estudiantes quienes presenten las nominaciones hace que este reconocimiento tenga un valor muy especial, porque procede de las personas con las que compartimos el trabajo diario en el aula”, señala.
En esa misma línea, Pilar López Simón, profesora del CFGS Marketing y Publicidad del Centro de Formación Profesional Europeo de Madrid, subraya que el reconocimiento nace de quienes han vivido sus clases en primera persona. “El simple hecho de que hayan querido nominarme ya es, en sí mismo, el mayor premio que puedo recibir”, afirma. Para la docente, la nominación adquiere sentido por el impulso de los estudiantes que han pasado por sus clases y han querido reconocer su forma de acompañar el aprendizaje.
Alejandro Majali Martínez, profesor de Medicina en la Universidad Europea, entiende la docencia como una labor exigente y profundamente gratificante. En su caso, destaca la importancia de crear un entorno seguro en el aula, donde preguntar, dudar y reflexionar forme parte natural del proceso de aprendizaje. “Este premio se siente como el abrazo a final de curso donde le deseas lo mejor a tus estudiantes, pero esta vez son ellos los que me han dado el abrazo a mí”, explica.
También Ángela Ruiz Plaza, profesora de Arquitectura de la Universidad Europea, destaca la dimensión emocional de un reconocimiento que llega directamente de los estudiantes. Para ella, enseñar implica acompañar, despertar curiosidad y ayudar a cada estudiante a descubrir su potencial: “Lo que más me emociona no es que recuerden una asignatura, sino que recuerden que hubo alguien que creyó en ellos, que los escuchó, que los acompañó en momentos de incertidumbre y que les ayudó a crecer”, afirma.
Aprender haciendo para llegar mejor preparados a la profesión
La conexión entre la universidad y la realidad profesional aparece como uno de los elementos comunes en las declaraciones de los docentes nominados. Fernando Boillos García, profesor del Máster Universitario en Innovación Educativa de la Universidad Europea, defiende que el aprendizaje práctico es una de las grandes fortalezas del modelo académico de la Institución. “A través de proyectos, retos, simulaciones y situaciones cercanas a la realidad profesional, los estudiantes dejan de ser meros receptores de información y asumen un papel activo en su formación”, señala.
Jorge López Fernández, director del Máster Universitario en Marketing Deportivo Online de la Escuela Universitaria Real Madrid Universidad Europea, traslada esta misma idea al ámbito del negocio deportivo. En sus asignaturas, los trabajos se plantean como encargos profesionales reales, con briefings amplios, objetivos, restricciones y un rol profesional concreto para cada estudiante. “Intento que el aula funcione un poco como un espacio de entrenamiento profesional sin perder el contexto universitario”, explica. Ese enfoque obliga a investigar, diagnosticar, analizar datos, justificar decisiones y defender propuestas desde una mirada estratégica.
Para González del Castillo, el aprendizaje práctico permite que los estudiantes comiencen a actuar como profesionales desde el aula. Analizar casos reales, diseñar proyectos, resolver problemas, presentar propuestas o trabajar con herramientas del entorno profesional les ayuda a ganar confianza antes de incorporarse al mercado laboral. “Ese proceso les proporciona una preparación más completa y, sobre todo, una confianza basada en experiencias reales de aprendizaje”, añade.
Ghada Aboud, coordinadora de la titulación del Grado en Maestro/a de Educación Infantil de la Universidad Europea, aplica esta filosofía a la formación de futuros docentes. En sus clases, la teoría se conecta con situaciones reales, estudios de caso, simulaciones, recursos aplicables y propuestas inclusivas. “Mi objetivo no es que mis estudiantes sepan explicar cómo se enseña; mi objetivo es que salgan de la universidad sintiéndose ya maestros”, afirma. Para Aboud, aprender a enseñar implica practicar, reflexionar, equivocarse, acompañar y crecer junto a los demás.
Exigencia, cercanía y pensamiento crítico
Junto al aprendizaje práctico, los docentes coinciden en una idea de fondo: formar profesionales exige también trabajar la dimensión humana, ética y crítica de cada disciplina. En el caso de Ghada Aboud, la nominación llega por quinta vez consecutiva y resume una trayectoria de 26 años dedicada a la educación. La docente defiende que la huella de un profesor se construye desde el aprendizaje, pero también desde la forma en que cada estudiante se siente acompañado durante ese proceso. “Creo que un profesor deja huella cuando sus estudiantes sienten que han aprendido, pero, sobre todo, cuando han sido mirados, escuchados y acompañados”, sostiene.
Ángela Ruiz Plaza expresa una idea similar desde la arquitectura. Para ella, la exigencia académica debe convivir con la cercanía y con un feedback que ayude al estudiante a crecer. “El cariño no está reñido con la exigencia. Al contrario. Creo que solo podemos exigir de verdad cuando el estudiante percibe que quien tiene delante quiere sinceramente que saque la mejor versión de sí mismo”, explica. Desde esa mirada, la arquitectura se convierte en una herramienta para mejorar la vida de las personas, regenerar el entorno y afrontar retos reales desde la creatividad, la investigación, los biomateriales, la inteligencia artificial o la fabricación digital.
En Medicina, Alejandro Majali Martínez pone el foco en la conexión personal y emocional que se genera en el aula. Su manera de entender la docencia parte de la comprensión de las necesidades del alumnado y de la creación de un espacio donde aprender pueda ser también un proceso cercano, participativo y motivador. “Habla, sobre todo, del cariño mutuo entre el docente y los estudiantes, de enseñar desde la comprensión y la empatía”, señala.
En Formación Profesional, Pilar López Simón conecta esa misma idea con la capacidad de dejar huella en quienes han compartido el día a día de las clases. “Creo que no hay mayor satisfacción en la docencia que saber que has dejado huella en las personas a las que has acompañado en su aprendizaje”, afirma. Su nominación refleja el valor de una enseñanza cercana, orientada a la práctica y vinculada al crecimiento personal y profesional del alumnado.
Siete miradas, una misma forma de entender la Universidad
Los siete docentes nominados proceden de ámbitos distintos, desde Educación, Deporte, Medicina y Arquitectura hasta Innovación Educativa, Marketing Deportivo y Formación Profesional. Sin embargo, sus declaraciones comparten una misma forma de entender la enseñanza: el aula como un espacio para aprender haciendo, desarrollar criterio, ganar confianza, trabajar con problemas reales y construir una identidad profesional.
Ese enfoque conecta con el modelo académico de la Universidad Europea, basado en el aprendizaje experiencial, la innovación educativa, la relación con el entorno profesional y el acompañamiento al estudiante. En el caso de Boillos, esta metodología permite tomar decisiones, resolver problemas, trabajar en equipo y aprender de los errores en un entorno seguro. En el de Jorge López, sitúa al estudiante ante encargos profesionales que exigen estrategia, investigación e indicadores. En el de Aboud, se traduce en formar maestros capaces de acompañar a la infancia con sensibilidad y responsabilidad.
La presencia de siete docentes de la Universidad Europea en el listado definitivo de nominados a los Premios EDUCA ABANCA Mejor Docente de España 2026 pone en valor el papel del claustro como motor de la experiencia universitaria. Una docencia que combina conocimiento, práctica, humanidad, exigencia y vocación. Una forma de enseñar que no termina en el aula, porque deja huella en la manera en que los estudiantes se miran a sí mismos, entienden su profesión y se preparan para aportar valor a la sociedad.