La historia del deporte no se escribe solo en las competiciones, los grandes eventos o los nombres propios que ocupan los titulares. También se construye en los espacios donde se piensa, se investiga y se debate cómo el deporte proyecta poder, genera influencia y actúa como lenguaje compartido en la esfera internacional. Con esa mirada, la Universidad Europea ha celebrado el III Congreso de Jóvenes Investigadores en Historia y Diplomacia del Deporte, una cita que ha reunido a especialistas del ámbito académico y profesional, y que ha vuelto a situar a los estudiantes en el centro con la presentación de sus comunicaciones científicas.
Organizado por la Facultad de Medicina, Salud y Deportes, con la colaboración del Centro de Estudios e Investigación Olímpico de la Universidad Europea, el congreso ha girado en torno al lema Del isomorfismo al trabajo institucional, un enfoque que ha permitido reflexionar sobre cómo las organizaciones deportivas evolucionan, se legitiman y consolidan su papel en entornos cada vez más complejos. Más allá de las lógicas por las que muchas instituciones tienden a reproducir estructuras o dinámicas similares, la jornada ha puesto el foco en su capacidad para construir identidad propia, ejercer influencia y desplegar estrategias institucionales en escenarios donde deporte, gobernanza y relaciones internacionales se cruzan de forma cada vez más visible.

La bienvenida ha corrido a cargo de Laura Augusta Gostian, directora del Departamento de Gestión Deportiva de la Universidad Europea, quien ha recordado la importancia de este tipo de encuentros como espacios para impulsar la investigación, compartir conocimiento y dar visibilidad al trabajo académico que desarrollan los jóvenes investigadores. En esa línea, los estudiantes han tenido una presencia especialmente relevante a través de la presentación de sus comunicaciones científicas, reforzando el valor de abrir espacios donde la investigación universitaria no solo se aprende, sino que también se ejerce, se contrasta y se proyecta.

La conferencia principal, “La diplomacia deportiva: el papel del deporte en el marco de las Relaciones Internacionales”, ha estado a cargo de la Dra. Carmen Pérez, catedrática de Derecho Internacional Público de la Universidad Carlos III de Madrid. Su intervención ha permitido profundizar en el deporte como herramienta de diplomacia pública, proyección exterior y construcción de relaciones entre Estados e instituciones, así como en su capacidad para operar como vehículo de influencia, cooperación y posicionamiento internacional. Una aproximación especialmente pertinente en un contexto en el que el deporte ha dejado de entenderse únicamente como competición para consolidarse también como un actor relevante en la conversación global.

La jornada ha continuado con la mesa redonda “El deporte y su dimensión internacional”, moderada por la Dra. Eva Asensio Castañeda y protagonizada por la Dra. Carmen Pérez, Alberto González “Pipe”, periodista deportivo y olímpico, y el Dr. Álvaro Fernández Luna, director del Centro de Estudios e Investigación Olímpico de la Universidad Europea. El diálogo ha permitido ampliar la reflexión sobre el papel del deporte en la esfera internacional y reforzar una idea de fondo presente a lo largo de todo el congreso, que investigar sobre deporte es también investigar sobre instituciones, sociedad, poder blando y transferencia de conocimiento.
El broche de la jornada lo han puesto los estudiantes con el programa de comunicaciones, desarrollado tras las intervenciones de apertura. Ese espacio ha dado visibilidad al trabajo investigador joven y ha convertido el congreso en una plataforma para compartir resultados, contrastar enfoques y seguir impulsando una cultura investigadora conectada con los grandes debates del deporte contemporáneo, más allá de su dimensión como foro de análisis experto. Una apuesta que vuelve a reflejar cómo la Universidad Europea entiende la investigación como parte activa del aprendizaje y como una vía real de proyección académica y transferencia de conocimiento.