Admisiones:
Valencia: +34 961113845
Alicante: +34 966282409
Canarias: +34 922046901
Málaga: +34 952006801
Escuela Universitaria Real Madrid: +34 918257527
Estudiantes:
Valencia: +34 961043880
Alicante: +34 961043880
Canarias: +34 922985006
Málaga: +34 951102255
Whatsapp

¿Qué estás buscando?

Ej: Grado en medicina, admisiones, becas...

Placemaking: cómo crear espacios públicos que funcionan

Sostenibilidad

16 de octubre de 2026
Ejemplo de placemaking con el High Line de Nueva York

Una plaza puede estar perfectamente diseñada a nivel estético y, sin embargo, permanecer vacía. También puede ocurrir lo contrario: que un espacio extremadamente sencillo logre reunir a un gran número de vecinos y concentrar todo tipo de actividades solamente porque ha sabido ajustarse a la forma real que tienen las personas de vivir en una ciudad.

El placemaking parte de la idea de que los espacios públicos no se definen únicamente por su aspecto, sino también por los usos, las relaciones y la identidad que generan. En este artículo veremos en qué consiste exactamente este enfoque, cuáles son sus principios, qué tipos existen y cómo puede transformar el entorno urbano.

¿Qué es el placemaking?

El placemaking es un enfoque multidisciplinar del diseño urbano y la gestión del espacio público que pone a las personas y sus necesidades en el centro. Busca convertir lugares infrautilizados, degradados o carentes de actividad en espacios de vida urbana con identidad y capacidad para generar comunidad.

Aunque hoy el término se utiliza en numerosos ámbitos del urbanismo, sus raíces se encuentran en las investigaciones llevadas a cabo por William H. Whyte y Jane Jacobs durante las décadas de 1960 y 1970. Ambos analizaron cómo se comportaban realmente las personas en las ciudades y cuestionaron los modelos de planificación impuestos exclusivamente desde arriba. Posteriormente, Project for Public Spaces (PPS), una organización fundada en Nueva York en 1975, contribuyó a sistematizar y extender el concepto internacionalmente.

El placemaking comprende tanto el proceso colaborativo de configurar un espacio público como el resultado de ese proceso. En última instancia, busca transformar el paisaje urbano para dotarlo de una mayor identidad y reforzar el sentido de pertenencia de los ciudadanos.

Principios del placemaking

La PPS identifica cuatro atributos fundamentales que ayudan a determinar si un espacio público funciona adecuadamente:

  1. Accesibilidad y conexiones. Un espacio debe estar conectado con su entorno y se debe poder llegar a él caminando, en bicicleta o en transporte público. La accesibilidad también incluye la relación visual y funcional con las calles y edificios próximos.
  2. Actividad y usos. La presencia de personas y actividades es uno de los principales factores que aportan vitalidad. Una plaza, parque o calle tiene más posibilidades de convertirse en un punto de encuentro cuando ofrece motivos para acudir y permanecer en ella.
  3. Comodidad e imagen. La limpieza, la seguridad, el atractivo visual y el confort influyen directamente en la percepción del espacio. Los diferentes elementos del mobiliario urbano (bancos, iluminación, papeleras, zonas de sombra, etc.) condicionan notablemente la experiencia de las personas.
  4. Sociabilidad. Un buen espacio público facilita que los ciudadanos se queden en él, se encuentren y entablen relaciones. No se trata solamente de permitir el tránsito, sino de favorecer la interacción.

La planificación y gestión de estos espacios es una de las principales funciones del urbanismo contemporáneo. Formaciones como el Máster en Urbanismo online de la Universidad Europea pueden resultar especialmente interesantes para quienes quieran profundizar en la intervención y gestión del espacio urbano.

Tipos de placemaking

No todas las iniciativas de placemaking persiguen los mismos objetivos ni utilizan las mismas herramientas. Se pueden distinguir tres grandes modalidades: 

Placemaking estándar

Comprende intervenciones de largo recorrido que implican una transformación física permanente del espacio. Puede aplicarse a plazas, parques, calles peatonales u otros lugares públicos que requieran una nueva configuración. 

Placemaking táctico

Se basa en actuaciones rápidas, temporales y generalmente de menor coste. Sirve para activar un espacio y comprobar qué usos o dinámicas funcionan antes de realizar una inversión a mayor escala.

Comparte metodología con el urbanismo táctico, aunque no son exactamente equivalentes. En el placemaking, las medidas tácticas siempre están enmarcadas dentro de un proyecto más amplio, dirigido a consolidar la identidad y el uso del lugar.

Creative placemaking

Incorpora el arte, la cultura y los eventos como herramientas para activar los espacios y reforzar la identidad comunitaria. Acoger instalaciones artísticas, mercados, festivales o actividades culturales pueden hacer que un lugar poco utilizado se convierta en un punto de encuentro.

Ejemplos de placemaking que han transformado ciudades

Los siguientes ejemplos nos permiten observar cómo los principios del placemaking se pueden trasladar a situaciones concretas:

  • Superkilen, Copenhague. Este parque, desarrollado por BIG Architects, TOPOTEK1 y Superflex, contó con la participación de personas vinculadas a unas 60 nacionalidades. La incorporación de referencias culturales diversas reforzó la identidad del barrio y su dimensión social. Es un ejemplo muy representativo del principio de sociabilidad e identidad.
  • Los callejones de Melbourne. El proyecto Love Your Laneways transformó espacios degradados en lugares vinculados al comercio, la gastronomía y la actividad artística. La colaboración entre actores públicos y privados permitió generar nuevos usos. El principio más visible aquí es el de actividad y usos.
  • High Line, Nueva York. Esta antigua infraestructura ferroviaria elevada se convirtió en un parque público que cumplía con los principios de accesibilidad y actividad, y dotó a la zona de una nueva imagen urbana. Es toda una muestra de creative placemaking.
  • Supermanzanas de Barcelona. La reducción del tráfico en determinadas áreas permite recuperar el espacio para los peatones, las actividades y las relaciones vecinales. Se trata de un ejemplo de placemaking a escala de barrio y guarda una relación directa con el modelo de ciudad de 15 minutos, que apuesta por una mayor proximidad de los servicios.

Estos ejemplos muestran que la regeneración urbana participativa puede adoptar escalas y estrategias muy diferentes. El elemento común es la búsqueda de espacios que respondan a las necesidades de las personas que los utilizan, sean capaces de fomentar la actividad y generen sentido de pertenencia.

Si quieres orientar tu trayectoria hacia el diseño físico y funcional del espacio urbano, el Máster en Diseño Urbano y Movilidad profundiza en ámbitos directamente relacionados con estas transformaciones.

Preguntas frecuentes sobre el placemaking

El urbanismo táctico suele recurrir a intervenciones rápidas, temporales y de bajo coste para probar nuevas formas de utilizar el espacio. El placemaking tiene un alcance más amplio y puede incorporar esas actuaciones dentro de procesos destinados a consolidar el uso, la identidad y la sensación de comunidad a largo plazo.

Puede comenzar con el análisis de cómo se utiliza un espacio y de las necesidades de quienes viven en su entorno. A partir de ahí, se pueden plantear diferentes actuaciones, contando siempre con la participación de la comunidad.

La participación es uno de sus elementos más característicos, ya que permite conocer cómo utilizan las personas un espacio y qué necesidades tienen. No obstante, las fórmulas concretas de participación pueden variar según el proyecto.

Los urbanistas y diseñadores urbanos pueden desempeñar un papel central, aunque estos proyectos suelen requerir la colaboración de arquitectos, técnicos municipales, profesionales de la cultura, especialistas en movilidad y otros agentes relacionados con la gestión urbana. Si buscas orientar tu formación hacia la relación entre arquitectura, sostenibilidad y diseño del espacio urbano, el Máster en Arquitectura Sostenible online puede ser una vía complementaria.