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La revolución del nearshoring: fabricar más cerca para competir mejor

jose-manuel-corrales
Facultad de Ciencias Económicas, Empresariales y de la Comunicación

Empresa y Tecnología

15 de julio de 2026
Transporte internacional de la importación de mercancías del envase del buque de carga en el fondo del cielo azul, buque de carga de la terminal de envío industrial del puerto de la logística del negocio de la industria del almacén.

Durante más de tres décadas, la globalización económica estuvo marcada por un proceso continuo de deslocalización productiva hacia economías con menores costes de fabricación, particularmente en Asia. Este modelo, conocido como offshoring, permitió a miles de empresas optimizar costes laborales, aprovechar economías de escala y aumentar su competitividad en mercados cada vez más globalizados. Sin embargo, los acontecimientos de los últimos años han puesto en cuestión algunos de los principios sobre los que se sustentaba esta lógica de producción internacional.

La pandemia de COVID-19, las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, la escasez mundial de semiconductores, el encarecimiento del transporte marítimo, la guerra de Ucrania y la creciente incertidumbre geopolítica evidenciaron la fragilidad de muchas cadenas de suministro altamente internacionalizadas y excesivamente dependientes de proveedores situados a miles de kilómetros de distancia. Estas perturbaciones no solo generaron retrasos y desabastecimientos, sino que también provocaron un replanteamiento profundo de las estrategias de localización empresarial.

En este nuevo escenario, la eficiencia basada exclusivamente en la minimización de costes ha dejado de ser el único criterio de decisión. Conceptos como resiliencia, seguridad de suministro, flexibilidad operativa y gestión del riesgo han adquirido una importancia creciente en la agenda de directivos, gobiernos e instituciones internacionales. Es precisamente en este contexto donde emerge con fuerza el nearshoring, una estrategia que persigue acercar la producción a los mercados de destino para reducir vulnerabilidades y reforzar la capacidad de adaptación ante entornos inciertos.

Actualmente, el nearshoring constituye una de las transformaciones más relevantes en la organización de las cadenas globales de valor y está redefiniendo la geografía económica de numerosos sectores industriales. Su creciente adopción refleja una transición desde modelos centrados exclusivamente en la eficiencia hacia otros que buscan equilibrar competitividad, proximidad y seguridad estratégica.

¿Qué es el nearshoring?

El término nearshoring hace referencia a la relocalización de actividades productivas, logísticas o de prestación de servicios en países cercanos al mercado de consumo principal o a la sede corporativa de la empresa.

A diferencia de la deslocalización tradicional, que privilegiaba destinos remotos con menores costes laborales, el nearshoring prioriza la proximidad geográfica como mecanismo para mejorar la coordinación, reducir tiempos de respuesta y disminuir la exposición a riesgos externos.

Esta estrategia supone una reorganización espacial de la producción mediante la creación de cadenas de suministro más regionalizadas. El objetivo no es necesariamente regresar la actividad al país de origen, sino ubicarla en territorios relativamente próximos que permitan mantener ventajas competitivas sin asumir las vulnerabilidades asociadas a operaciones extremadamente dispersas.

Algunos ejemplos ilustrativos son la transferencia de actividades manufactureras de empresas estadounidenses desde China hacia México, el desplazamiento de parte de la producción europea hacia países como Polonia, Portugal o Marruecos, o el fortalecimiento de las cadenas regionales de suministro en Asia Oriental lideradas por Japón y Corea del Sur.

Más allá de una mera decisión de ubicación industrial, el nearshoring constituye una estrategia integral de gestión del riesgo que busca reducir la dependencia de mercados distantes, minimizar interrupciones logísticas y mejorar la capacidad de respuesta frente a cambios repentinos en la demanda o en el entorno geopolítico.

Nearshoring, offshoring y reshoring: conceptos relacionados, pero diferentes

La literatura especializada suele analizar conjuntamente los conceptos de offshoring, nearshoring y reshoring, aunque responden a estrategias empresariales claramente diferenciadas.

El offshoring consiste en trasladar procesos productivos a países lejanos con el objetivo prioritario de aprovechar menores costes laborales, regulatorios o fiscales. Durante años fue la estrategia dominante en sectores como la electrónica, el textil o los bienes de consumo.

Por su parte, el reshoring implica el retorno de actividades previamente deslocalizadas al país de origen de la empresa. Esta modalidad suele estar asociada a objetivos de soberanía industrial, seguridad económica o fortalecimiento de capacidades productivas nacionales.

El nearshoring ocupa una posición intermedia. No persigue necesariamente repatriar la producción, sino ubicarla en economías cercanas que permitan combinar costes competitivos con mayores niveles de control y coordinación.

Mientras el offshoring responde principalmente a criterios de eficiencia económica, el nearshoring introduce variables relacionadas con la resiliencia y la gestión de riesgos. En cambio, el reshoring suele estar más vinculado a consideraciones estratégicas, políticas e industriales.

Factores que explican el auge del nearshoring

La vulnerabilidad de las cadenas globales de suministro

La experiencia de la pandemia supuso un punto de inflexión en la gestión internacional de operaciones. El cierre simultáneo de fábricas, puertos y corredores logísticos demostró que una excesiva fragmentación geográfica podía provocar interrupciones de enorme magnitud.

Sectores tan diversos como la automoción, la electrónica, la industria farmacéutica o los bienes de consumo experimentaron retrasos significativos debido a la falta de componentes críticos. Como consecuencia, muchas organizaciones comenzaron a valorar la proximidad geográfica como un elemento esencial para garantizar la continuidad operativa.

Geopolítica y seguridad económica

La creciente rivalidad entre grandes potencias económicas ha introducido nuevas variables en las decisiones empresariales. Las restricciones comerciales, los controles tecnológicos, las sanciones económicas y las disputas arancelarias han incrementado la incertidumbre asociada a determinadas localizaciones productivas.

En este contexto, numerosas compañías están reorganizando sus cadenas de suministro para reducir dependencias estratégicas y reforzar su seguridad operativa mediante proveedores situados en entornos políticos y regulatorios más estables.

Costes logísticos y transporte internacional

La fuerte escalada de los costes marítimos durante la crisis logística mundial evidenció que las ventajas derivadas de producir en destinos lejanos podían desaparecer rápidamente.

Además del encarecimiento del transporte, las empresas tuvieron que afrontar retrasos portuarios, escasez de contenedores y mayores costes de almacenamiento e inventario. Estas experiencias impulsaron una reconsideración del concepto tradicional de competitividad basado exclusivamente en los costes laborales.

Exigencia de mayor agilidad empresarial

Los consumidores actuales demandan productos personalizados, plazos de entrega reducidos y capacidad de adaptación inmediata a las tendencias del mercado.

La proximidad geográfica facilita una comunicación más fluida entre fabricantes, proveedores y clientes, permitiendo ajustar procesos productivos con rapidez y responder de forma más eficiente a las fluctuaciones de la demanda.

Compromisos de sostenibilidad

La reducción de las distancias recorridas por mercancías puede contribuir a disminuir la huella Factores que explican el auge del nearshoring de carbono asociada a las operaciones logísticas internacionales.

Aunque el impacto ambiental depende de múltiples factores, las cadenas regionalizadas suelen presentar ventajas en términos de eficiencia energética, reducción de emisiones y cumplimiento de estándares medioambientales cada vez más exigentes.

Principales beneficios del nearshoring

Uno de los beneficios más evidentes es la reducción de los tiempos de entrega. Las empresas pueden acortar significativamente los ciclos logísticos, disminuir niveles de inventario y mejorar la experiencia del cliente mediante plazos de suministro más previsibles.

Asimismo, el nearshoring contribuye a incrementar la resiliencia organizativa. Las cadenas regionales suelen ser menos vulnerables a eventos disruptivos globales y permiten reaccionar con mayor rapidez ante incidencias operativas.

Otra ventaja relevante es el aumento del control sobre los procesos productivos. La cercanía geográfica facilita las auditorías, la supervisión de estándares de calidad, la coordinación interdepartamental y la gestión de proveedores estratégicos. Además, se reducen las barreras derivadas de diferencias culturales, lingüísticas o de huso horario.

Desde una perspectiva financiera, muchas organizaciones están sustituyendo el análisis basado en el coste unitario por una evaluación más amplia del coste total de propiedad (Total Cost of Ownership). Bajo esta óptica, factores como el transporte, los seguros, el almacenamiento, los riesgos de interrupción o los costes de coordinación adquieren un peso decisivo en la toma de decisiones.

La proximidad entre centros de diseño, producción y comercialización también favorece procesos de innovación más dinámicos. La colaboración directa entre fabricantes, ingenieros y proveedores permite acelerar la introducción de mejoras tecnológicas y la adaptación de productos al mercado.

Limitaciones y desafíos

Pese a sus ventajas, el nearshoring no está exento de desafíos.

Uno de los principales obstáculos es el incremento de los costes laborales respecto a destinos tradicionales de offshoring. En numerosos casos, los países cercanos a los mercados consumidores presentan salarios superiores a los de las economías asiáticas, lo que puede afectar a determinados sectores intensivos en mano de obra.

Asimismo, no todos los países receptores cuentan con la infraestructura necesaria para absorber grandes flujos de inversión industrial. Limitaciones relacionadas con disponibilidad energética, acceso al agua, conectividad logística o suelo industrial pueden restringir la expansión de nuevos proyectos.

La escasez de talento especializado constituye otro desafío importante. Sectores como la electrónica avanzada, la inteligencia artificial o la fabricación de componentes tecnológicos requieren profesionales altamente cualificados cuya disponibilidad es limitada en muchos mercados emergentes.

Por último, la regionalización excesiva puede generar nuevas concentraciones de riesgo. Dependencias productivas excesivas en determinadas regiones pueden exponer a las empresas a crisis políticas, regulatorias o económicas de carácter local.

Transformación de las cadenas globales de valor

El impacto más significativo del nearshoring se observa en la configuración de las cadenas globales de valor.

Durante décadas predominó un modelo basado en la máxima eficiencia económica, caracterizado por cadenas extensas, especialización internacional y sistemas de producción just in time. Sin embargo, la creciente incertidumbre global está favoreciendo la transición hacia estructuras más equilibradas en las que resiliencia y eficiencia coexisten como objetivos complementarios.

Las estrategias corporativas actuales incorporan medidas como la diversificación geográfica de proveedores, la creación de inventarios estratégicos, la automatización de procesos productivos y la digitalización integral de operaciones logísticas.

El resultado es una arquitectura productiva menos vulnerable a interrupciones y mejor preparada para gestionar escenarios de riesgo.

Casos de referencia en la economía internacional

México como polo industrial de Norteamérica

México representa probablemente el caso más paradigmático de nearshoring a escala mundial. Su proximidad al mercado estadounidense, la existencia del acuerdo comercial USMCA (United States-Mexico-Canada Agreement), su experiencia manufacturera y unos costes relativamente competitivos han impulsado una importante atracción de inversiones industriales.

Según el Informe de Inversión Mundial 2026 de la UNCTAD, México captó 41.000 millones de dólares en inversión extranjera directa en 2025, lo que le sitúa en el décimo lugar del ranking mundial y lo consolida como el principal beneficiario de la relocalización productiva vinculada al nearshoring en manufactura.

Sectores como la automoción, los componentes electrónicos y los equipos industriales han experimentado una expansión significativa en el país, convirtiéndolo en uno de los principales beneficiarios de la reconfiguración productiva norteamericana.

Europa del Este como extensión industrial de la Unión Europea

Polonia, República Checa, Hungría, Eslovaquia y Rumanía se han consolidado como destinos preferentes para las empresas europeas que buscan combinar cercanía geográfica, integración comercial y costes relativamente competitivos.

Su pertenencia o estrecha vinculación al mercado único europeo facilita la circulación de mercancías, capitales y personas, reforzando su atractivo para la inversión productiva.

Marruecos y el espacio euromediterráneo

En el ámbito mediterráneo, Marruecos ha emergido como un socio industrial estratégico para Europa. Su proximidad geográfica a España y Francia, junto con el desarrollo de infraestructuras logísticas modernas, ha favorecido la implantación de actividades en sectores como la automoción, el textil y los componentes industriales.

Digitalización y nearshoring: una alianza estratégica

El éxito del nearshoring está estrechamente vinculado al avance de la transformación digital.

Tecnologías como la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas (IoT), el blockchain, la analítica predictiva y la computación en la nube permiten supervisar operaciones en tiempo real y mejorar la trazabilidad de las cadenas de suministro. Aprovechar todo su potencial requiere una formación avanzada en análisis de datos, como la que ofrece el Máster en Business Analytics de la Universidad Europea."

Gracias a estas herramientas, las empresas pueden identificar riesgos con antelación, optimizar inventarios, anticipar interrupciones y coordinar de forma más eficiente las operaciones distribuidas en distintos territorios.

La convergencia entre digitalización y regionalización está dando lugar a cadenas de suministro más inteligentes, transparentes y adaptativas.

Conclusión

El nearshoring representa mucho más que una tendencia coyuntural. Constituye una respuesta estratégica a los profundos cambios que están transformando la economía internacional y las cadenas globales de valor. La creciente importancia de la resiliencia, la seguridad económica y la sostenibilidad está impulsando una reconsideración de los modelos de producción construidos durante la fase de máxima expansión de la globalización.

Lejos de significar el abandono del comercio internacional, el nearshoring refleja una nueva etapa caracterizada por una mayor regionalización de las actividades económicas y una búsqueda constante del equilibrio entre eficiencia y robustez operativa. Las organizaciones ya no compiten únicamente por costes, sino por su capacidad de adaptación, innovación y gestión estratégica en entornos globales cada vez más complejos; competencias que forman el núcleo del MBA de la Universidad Europea.

Todo indica que esta estrategia seguirá ganando relevancia durante los próximos años. La evolución de las tensiones geopolíticas, el desarrollo de nuevas tecnologías digitales, las políticas industriales de las principales economías y la necesidad de construir cadenas de suministro más sostenibles consolidarán al nearshoring como uno de los fenómenos más influyentes en la redefinición de la economía mundial del siglo XXI.

La comprensión de estas transformaciones exige profesionales capaces de analizar entornos económicos complejos y tomar decisiones estratégicas en contextos de incertidumbre. Una formación adecuada en Administración y Dirección de Empresas proporciona el marco conceptual y analítico de base, mientras que programas de especialización como el Máster en Comercio Internacional o el Máster en Supply Chain Management de la Universidad Europea permiten profundizar en las dinámicas concretas que están redefiniendo las cadenas globales de valor.

jose-manuel-corrales
Facultad de Ciencias Económicas, Empresariales y de la Comunicación
Formación Académica: Doctor en Ciencias Sociales y Jurídicas por la Universidad de La Laguna, Programa de Desarrollo Regional, Formación y Empleo (Sobresaliente Cum Laude). Tesis: “Análisis de las políticas de empleo en el Área Metropolitana de Tenerife”.Máster en Desarrollo Regional, Formación y Empleo (Uni… [Leer más]