
Afasia: qué es y en qué se diferencia de la disfasia
9 de febrero de 2026

La afasia es una disfunción compleja del lenguaje causada por una lesión en las áreas cerebrales responsables del mismo. A veces se la confunde con otro trastorno similar que es la disfasia, que también afecta a la capacidad de comunicarse, pero que tiene causas, manifestaciones y tratamientos distintos.
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¿Qué es la afasia?
La afasia es un trastorno adquirido del lenguaje que afecta a la capacidad de comunicarse, tanto a nivel de comprensión como de expresión, lectura o escritura. A diferencia de otros problemas del habla, la afasia se produce como consecuencia de una lesión cerebral en una persona que ya había desarrollado el lenguaje con normalidad.
Este trastorno puede manifestarse de forma diferente según la zona del cerebro que se vea afectada. Por lo general, las lesiones se localizan en el hemisferio izquierdo, que es el dominante para el lenguaje en la mayoría de las personas diestras y en muchas zurdas.
Uno de los desencadenantes más frecuentes de la afasia es el accidente cerebrovascular (ACV), aunque también puede estar causada por traumatismos craneoencefálicos, tumores cerebrales, infecciones o enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer.
Tipos de afasia
La afasia no es un trastorno homogéneo, y existen distintos tipos en función del área cerebral afectada y de las habilidades lingüísticas comprometidas. Entre los principales tipos de afasia, destacan:
Afasia de Broca
También conocida como afasia motora o expresiva, se caracteriza por dificultades en la producción del lenguaje hablado. Las personas con este tipo de afasia suelen comprender lo que se les dice, pero tienen grandes problemas para expresarse verbalmente. Su habla es lenta, con omisión de palabras, aunque suele tener sentido.
Afasia de Wernicke
En este caso, la comprensión del lenguaje está alterada. El discurso puede ser fluido, pero con errores de significado o palabras inventadas, lo que dificulta la comunicación efectiva. A menudo, la persona no es consciente de que lo que dice no tiene sentido para los demás.
Afasia global
Es la forma más grave de afasia. Afecta tanto a la comprensión como a la expresión del lenguaje. Suele producirse por lesiones extensas en el hemisferio izquierdo y requiere una intervención logopédica intensiva.
Otros tipos de afasia
Existen otras formas menos comunes, como la afasia anómica (dificultad para encontrar palabras), la afasia transcortical motora o sensorial, y la afasia progresiva primaria, vinculada a enfermedades neurodegenerativas.
¿Qué causa la afasia?
Como hemos visto, la afasia se produce a raíz de un daño en las áreas del cerebro responsables del lenguaje. Estas son algunas de sus causas más habituales:
- Accidente cerebrovascular (ACV): es una de las causas más frecuentes, especialmente en personas mayores.
- Traumatismo craneoencefálico: las lesiones por golpes o accidentes pueden dañar las áreas del lenguaje.
- Tumores cerebrales: pueden presionar o dañar las zonas implicadas en el lenguaje.
- Enfermedades neurodegenerativas: como la demencia frontotemporal, pueden provocar afasia progresiva primaria.
- Infecciones cerebrales: encefalitis o abscesos que afecten el sistema nervioso central.
El diagnóstico y tratamiento deben realizarse por un equipo multidisciplinar en el que, además de profesionales de la salud, participe un logopeda para trabajar las habilidades lingüísticas afectadas.
¿Qué es la disfasia?
A diferencia de la afasia, la disfasia es un trastorno del lenguaje de origen evolutivo. Es decir, no aparece de forma repentina tras una lesión, sino que se manifiesta durante el desarrollo infantil. Se trata de una alteración persistente en la adquisición del lenguaje, que no puede explicarse por problemas auditivos, intelectuales ni ambientales.
La disfasia forma parte de los llamados trastornos del neurodesarrollo y afecta tanto a la comprensión como a la expresión verbal. Los niños con disfasia presentan un lenguaje limitado, errores gramaticales frecuentes y dificultades para estructurar frases. En algunos casos, también puede coexistir con otros trastornos como la dislalia, que afecta a la articulación de los sonidos.
Este trastorno requiere una intervención temprana por parte de profesionales de la neurologopedia, que combinen técnicas del ámbito médico, educativo y logopédico. Cuanto antes se inicie el tratamiento, mayores serán las posibilidades de mejorar la comunicación y el rendimiento académico.
Diferencias entre afasia y disfasia
Aunque ambas alteraciones afectan al lenguaje, la afasia y la disfasia presentan características distintas:
- Origen: la afasia es un trastorno adquirido tras una lesión cerebral en una persona que ya hablaba con normalidad. La disfasia es un trastorno del desarrollo que aparece desde la infancia.
- Edad de aparición: la afasia suele aparecer en personas adultas, mientras que la disfasia se detecta en la infancia.
- Evolución: la afasia puede mejorar con rehabilitación tras el daño cerebral, mientras que la disfasia requiere un abordaje prolongado y multidisciplinar desde edades tempranas.
- Diagnóstico: la afasia se diagnostica tras un evento neurológico evidente. La disfasia requiere evaluación prolongada, ya que sus síntomas aparecen de forma gradual.
- Causa subyacente: la afasia está relacionada con lesiones concretas en el cerebro. La disfasia, en cambio, se vincula con alteraciones en el desarrollo neurológico, aún no del todo comprendidas.
La afasia y la disfasia son trastornos del lenguaje que requieren atención especializada y un enfoque terapéutico adaptado a cada caso. Comprender sus diferencias es esencial para intervenir de manera eficaz y ofrecer el apoyo necesario tanto a personas adultas como a menores.
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