- Los docentes de la Universidad Europea han sido reconocidos en la categoría Universidad de unos premios impulsados a partir de las propuestas de los estudiantes
La excelencia en la docencia deja huella mucho más allá de los contenidos que se enseñan en el aula. Se reconoce en la confianza que gana un estudiante, en la seguridad con la que empieza a imaginarse como profesional y en la capacidad de conectar el conocimiento con la realidad que encontrará fuera de la universidad. Esa mirada ha vuelto a situar a la Universidad Europea entre los referentes docentes del país, con dos profesores finalistas en la categoría Universidad de los Premios EDUCA ABANCA Mejor Docente de España 2026.
Ghada Aboud, coordinadora de la titulación del Grado en Maestro/a de Educación Infantil de la Universidad Europea, y Javier González del Castillo, director del Máster en Inteligencia Artificial aplicada al Deporte de la Universidad Europea, han sido reconocidos en unos premios en los que los docentes son propuestos por sus propios estudiantes. Este origen concede al reconocimiento un valor especialmente significativo, porque nace de quienes comparten con ellos el día a día del aprendizaje.

Javier González del Castillo afronta su nueva nominación con “un enorme agradecimiento” y con la emoción de saber que el reconocimiento nace del alumnado. “Que sean los propios estudiantes quienes presenten las nominaciones hace que este reconocimiento tenga un valor muy especial, porque procede de las personas con las que compartimos el trabajo diario en el aula”, señala. Para el director del Máster en Inteligencia Artificial aplicada al Deporte, esta candidatura supone “una responsabilidad adicional para seguir mejorando, escuchando y buscando nuevas formas de ayudar a los estudiantes”.
En el caso de Ghada Aboud, la nominación llega por quinta vez consecutiva y resume una trayectoria de 26 años dedicada a la educación. La coordinadora de la titulación del Grado en Maestro/a de Educación Infantil defiende que la huella de un docente se construye desde el aprendizaje, pero también desde la forma en que cada estudiante se siente acompañado durante ese proceso: “Los conocimientos son importantes pero, con el tiempo, los estudiantes olvidan parte de los contenidos. Sin embargo, no olvidan a los docentes que creen en ellos cuando dudan, que les acompañan cuando sienten que no pueden más y que les ayudan a descubrir la mejor versión de sí mismos”, afirma.
Una forma de enseñar que acompaña
La trayectoria de Ghada Aboud refleja una manera de entender la educación basada en la exigencia académica, la cercanía humana y la conexión permanente con la realidad profesional. Para la coordinadora del Grado en Maestro/a de Educación Infantil, dejar huella implica “combinar la exigencia académica con la cercanía humana”, escuchar, comprender las circunstancias personales de cada estudiante y recordar que detrás de cada trabajo, correo o cámara apagada hay una persona con ilusiones, dificultades y sueños.
Su manera de enseñar conecta directamente con el modelo académico de la Universidad Europea, basado en el aprendizaje experiencial y en la preparación práctica desde el primer día. Aboud ha impartido asignaturas vinculadas a la lectoescritura, el pensamiento lógico-matemático, la salud infantil, Audición y Lenguaje o Pedagogía Terapéutica, siempre con el objetivo de acercar la realidad del aula universitaria a la realidad que encontrarán los futuros maestros.
“Mi objetivo nunca ha sido únicamente enseñar una asignatura, sino contribuir a formar maestros capaces de transformar la vida de los niños y niñas con los que trabajarán en el futuro”, explica. Por eso, en sus clases trabaja con estudios de caso, ejemplos de aula, recursos aplicables, simulaciones, role-playing profesionales y propuestas inclusivas basadas en el Diseño Universal para el Aprendizaje. Los estudiantes aprenden a diseñar sesiones, preparar tutorías con familias, adaptar materiales, crear juegos, utilizar cuentos como recurso vertebrador o responder a situaciones complejas desde el conocimiento y la sensibilidad.
Esta manera de entender la educación adquiere un valor especial en un contexto académico marcado por la diversidad, la tecnología y los nuevos desafíos sociales. Para Aboud, los futuros docentes necesitarán capacidad de adaptación, competencia emocional, pensamiento crítico, capacidad de inclusión y un uso ético de la inteligencia artificial y de las herramientas digitales. “La tecnología no puede sustituir al docente, pero sí puede potenciar su capacidad para personalizar el aprendizaje y generar experiencias más enriquecedoras”, sostiene.
Su idea de la docencia se resume en una frase que explica el fondo del reconocimiento recibido durante cinco años consecutivos y el vínculo que ha construido con sus estudiantes. Muchos de ellos la recuerdan como una maestra que les cambió la manera de entender la educación, precisamente por esa capacidad de unir conocimiento, exigencia y acompañamiento humano. “Creo que un profesor deja huella cuando sus estudiantes sienten que han aprendido, pero, sobre todo, cuando han sido mirados, escuchados y acompañados. Porque la educación más transformadora siempre ocurre de corazón a corazón”.
Aprender la profesión desde el aula
La candidatura de Javier González del Castillo permite trasladar esa misma filosofía al ámbito del deporte, la tecnología y la preparación de futuros profesionales. Más allá del rendimiento, el director del Máster en Inteligencia Artificial aplicada al Deporte defiende una formación basada en la responsabilidad, la honestidad, el respeto, el trabajo en equipo y el compromiso con el aprendizaje continuo.
“El deporte exige conocimientos y preparación, pero también una forma determinada de relacionarse con las personas”, afirma. Desde esa perspectiva, su docencia busca crear un entorno en el que los estudiantes puedan preguntar, proponer, tomar decisiones y aprender de los errores sin miedo. En un sector muy orientado a los resultados, González del Castillo recuerda que detrás de cualquier resultado sostenible debe haber “esfuerzo, rigor, empatía y coherencia”.
Su visión encaja con una de las señas de identidad de la Universidad Europea: el aprendizaje práctico. “El aprendizaje práctico permite que los estudiantes dejen de ser únicamente receptores de contenidos y comiencen a actuar como profesionales desde el aula”, explica. Analizar casos reales, diseñar proyectos, resolver problemas, presentar propuestas o trabajar con herramientas propias del entorno profesional permite desarrollar competencias que van más allá del estudio teórico.
Para González del Castillo, esta metodología prepara mejor a los estudiantes porque les enfrenta a la incertidumbre, les obliga a defender decisiones y les enseña a trabajar con otras personas. “El mundo profesional no suele presentar problemas perfectamente definidos ni una única respuesta correcta. Por eso es fundamental que los estudiantes aprendan a interpretar la información, justificar sus elecciones y adaptarse a distintos escenarios”, señala.
Esa preparación práctica tiene un efecto directo cuando llega el momento de realizar prácticas o incorporarse al mercado laboral. Muchas situaciones ya no resultan completamente nuevas, porque los estudiantes han podido ensayar, equivocarse, recibir retroalimentación y volver a intentarlo. “Ese proceso les proporciona una preparación más completa y, sobre todo, una confianza basada en experiencias reales de aprendizaje”, añade.
Una misma forma de entender la Universidad
Aunque proceden de ámbitos distintos, Educación y Deporte, Ghada Aboud y Javier González del Castillo comparten una misma forma de entender la docencia universitaria. En ambos casos, enseñar implica acompañar a los estudiantes para que aprendan a ejercer su profesión con criterio, responsabilidad y confianza.
El reconocimiento pone en valor un modelo universitario basado en la práctica, la cercanía, la exigencia y la conexión con la realidad profesional. En el caso de Aboud, esa mirada se concreta en formar futuros maestros capaces de atender la diversidad, generar experiencias significativas y acompañar a la infancia desde una educación profundamente humana. En el caso de González del Castillo, se traduce en preparar profesionales del deporte capaces de tomar decisiones, trabajar en equipo y aportar valor en entornos cambiantes.
La presencia de dos docentes de la Universidad Europea entre los finalistas de los Premios EDUCA ABANCA refleja el valor del trabajo colectivo que sostiene la educación universitaria. Como recuerda González del Castillo, “la docencia es un proceso compartido y cualquier logro de este tipo también refleja la implicación de los estudiantes, el trabajo de los compañeros y el entorno que ofrece la Universidad Europea”. Esa idea conecta con una forma de enseñar que combina conocimiento, humanidad, innovación, acompañamiento y práctica. Ghada Aboud lo sintetiza desde la vocación educativa: “Educar es acompañar, inspirar y ayudar a cada estudiante a descubrir que puede llegar más lejos de lo que imagina”.