

Cuando decides emprender un negocio o participar en una organización, es probable que te encuentres con un término que aparece en contratos, trámites y normativas: persona jurídica. Pero ¿qué significa realmente este concepto y por qué es tan relevante en el mundo empresarial y legal?
En este artículo te explicamos de forma clara qué implica ser una persona jurídica, los distintos tipos que existen y cómo se diferencia de una persona física.
¿Qué significa persona jurídica?
El concepto de persona jurídica hace referencia a una entidad con derechos y obligaciones propios, independientes de las personas físicas que la componen. Es decir, cuando varias personas se unen para crear una empresa, una asociación o una fundación, esa organización adquiere una identidad legal separada de sus integrantes.
¿Qué significa esto en la práctica? Que la persona jurídica puede firmar contratos, adquirir bienes, contraer deudas y ser parte en procesos judiciales en su propio nombre. Si una empresa tiene una deuda, esa obligación recae sobre la entidad, no necesariamente sobre el patrimonio personal de sus socios.
El artículo 35 del Código Civil español reconoce como personas jurídicas a las corporaciones, asociaciones y fundaciones de interés público, así como a las asociaciones de interés particular (civiles, mercantiles o industriales) a las que la ley conceda personalidad propia.
¿Cuál es la diferencia entre persona física y persona jurídica?
Aunque ambos conceptos comparten la característica de ser sujetos de derechos y obligaciones, existen diferencias fundamentales que conviene tener claras.
La persona física es todo ser humano individual que adquiere personalidad jurídica desde su nacimiento. La persona jurídica, en cambio, es una entidad creada por una o más personas físicas que existe de forma independiente a quienes la componen. Esta distinción tiene implicaciones prácticas importantes:
| Aspecto | Persona física | Persona jurídica |
|---|---|---|
| Definición | Ser humano individual | Entidad creada por una o más personas |
| Inicio de personalidad | Desde el nacimiento | Desde la inscripción en el registro correspondiente |
| Fin de personalidad | Con el fallecimiento | Con la disolución y liquidación |
| Responsabilidad por deudas | Ilimitada (patrimonio personal) | Limitada al capital aportado (en SL y SA) |
| Capacidad de obrar | Directa (si es mayor de edad) | A través de representantes legales |
| Capital inicial requerido | No es necesario | Según forma jurídica (desde 1 € en SL) |
| Ejemplos | Autónomo, trabajador por cuenta ajena | Sociedades, fundaciones, asociaciones |
Derechos y obligaciones de la persona jurídica
Al adquirir personalidad jurídica, una entidad puede ser titular de bienes, celebrar contratos, ejercer acciones legales y realizar trámites con las administraciones públicas. A cambio, debe cumplir con sus compromisos contractuales, responder de las deudas contraídas, llevar una contabilidad ordenada, depositar cuentas anuales y cumplir con las obligaciones fiscales y laborales correspondientes.
Un aspecto clave es la responsabilidad penal de las personas jurídicas. Desde 2010, las empresas pueden ser penalmente responsables por delitos como blanqueo de capitales, fraude fiscal o corrupción, con sanciones que van desde multas hasta la disolución. Por ello, cada vez más organizaciones implementan programas de compliance para prevenir riesgos legales. Para quienes deseen especializarse en esta área, el Máster en Derecho Penal Económico de la Universidad Europea ofrece una formación integral en el ámbito jurídico de los delitos económicos y empresariales con un enfoque actualizado.
Tipos de personas jurídicas y ejemplos
La principal distinción entre personas jurídicas es su naturaleza pública o privada. Cada categoría agrupa entidades con características y finalidades distintas.
Personas jurídicas públicas
Son aquellas creadas por el Estado o las administraciones públicas para cumplir funciones de interés general. Algunos ejemplos:
- Organismos públicos: ministerios, consejerías, ayuntamientos.
- Empresas públicas: Renfe, Correos, Aena o las empresas municipales de transporte.
- Entidades de derecho público: universidades públicas, colegios profesionales, cámaras de comercio.
Personas jurídicas privadas
Son las constituidas por particulares, ya sea con ánimo de lucro o sin él. Veamos algunas formas jurídicas de una empresa:
Con ánimo de lucro: son aquellas que están reguladas por el derecho societario:
- Sociedad Limitada (SL): la más utilizada por pymes y emprendedores. Capital mínimo de 1 euro y responsabilidad limitada al capital aportado.
- Sociedad Anónima (SA): pensada para grandes empresas. Capital mínimo de 60.000 euros y acciones transmisibles.
- Sociedad Comanditaria: combina socios con responsabilidad ilimitada y socios con responsabilidad limitada.
Sin ánimo de lucro:
- Asociaciones: agrupaciones de personas que persiguen fines comunes (culturales, deportivos, vecinales).
- Fundaciones: entidades que destinan un patrimonio a fines de interés general (educación, investigación, acción social).
- Cooperativas: sociedades donde los socios colaboran para satisfacer necesidades comunes, con participación democrática en la gestión.
Esta clasificación permite identificar rápidamente qué tipo de persona jurídica se adapta mejor a cada proyecto, ya sea un negocio, una iniciativa social o una entidad de carácter público. Para quienes busquen especializarse en el asesoramiento legal a sociedades, el Máster en Asesoría Jurídica de Empresas de la Universidad Europea aborda materias como gobierno corporativo, operaciones societarias y compliance, combinando fundamentos jurídicos con herramientas de legaltech.
Preguntas frecuentes sobre la persona jurídica
¿Cuánto tiempo se tarda en constituir una persona jurídica en España?
El plazo depende de la forma jurídica elegida y de si se opta por la tramitación tradicional o telemática. A través del sistema CIRCE, una Sociedad Limitada puede constituirse en pocos días. Por la vía ordinaria, el proceso puede extenderse entre dos y cuatro semanas, considerando la obtención de la certificación de denominación, la cita con el notario y la inscripción en el Registro Mercantil.
¿Puede una persona jurídica ser socia de otra persona jurídica?
Sí, las personas jurídicas pueden ser socias o accionistas de otras sociedades. Es habitual en estructuras de grupos empresariales o holdings, donde una sociedad matriz participa en el capital de varias filiales. En estos casos, la persona jurídica actúa a través de su representante legal debidamente apoderado.
¿Qué ocurre si una persona jurídica comete un delito?
Desde la reforma del Código Penal de 2010, las personas jurídicas pueden ser penalmente responsables por determinados delitos económicos y empresariales. Las consecuencias pueden incluir multas, inhabilitación para obtener subvenciones, intervención judicial o, en casos extremos, la disolución de la entidad. Contar con un programa de compliance adecuado puede servir como atenuante o incluso eximir de responsabilidad.
¿Al ser autónomo, eres persona física o jurídica?
El autónomo es una persona física que ejerce una actividad económica por cuenta propia. A diferencia de las sociedades, no constituye una entidad separada, por lo que responde de las deudas del negocio con todo su patrimonio personal.