
Neuroplasticidad: qué es y cómo se puede estimular en el ámbito de la fisioterapia
13 de enero de 2026

La neuroplasticidad es una de las capacidades más fascinantes del cerebro. Gracias a ella somos capaces de aprender, recuperarnos tras una lesión o adaptarnos a nuevos retos a lo largo de nuestra vida.
Además, es un concepto esencial en el mundo de la fisioterapia. Si te interesa este ámbito, puedes formarte con programas como el Máster en Fisioterapia Neurológica en Madrid o el Máster en Fisioterapia Neurológica en Málaga de la Universidad Europea. En ambas especialidades estudiarás a fondo la neuroplasticidad y todo lo relacionado con el cerebro humano.
¿Qué es la neuroplasticidad?
El cerebro no es estático: cambia, se adapta y aprende continuamente. Esto es posible gracias a la neuroplasticidad, una habilidad clave en procesos como el desarrollo del lenguaje, la adquisición de habilidades motoras y la recuperación tras un accidente cerebrovascular.
Podemos definir, entonces, la neuroplasticidad (o plasticidad cerebral) como la capacidad del sistema nervioso para reorganizarse, crear nuevas conexiones y modificar su estructura en respuesta a la experiencia, al aprendizaje o a una lesión. Aunque está presente en todas las etapas de la vida, se expresa con mayor intensidad durante la infancia.
Mecanismos de la plasticidad neuronal
La plasticidad neuronal se basa en varios mecanismos biológicos:
- Los cambios sinápticos, como la potenciación o la depresión a largo plazo, modifican la eficacia de las conexiones entre las neuronas.
- La neurogénesis, es decir, la creación de nuevas neuronas, especialmente en áreas como el hipocampo.
- La reorganización cortical, mediante la que distintas zonas del cerebro asumen las funciones de otras áreas dañadas.
- La modificación de las redes neuronales, fortaleciendo los caminos que se usan con más frecuencia y debilitando los que dejan de utilizarse.
Estos procesos explican fenómenos tan distintos como el aprendizaje de un instrumento o las terapias para recuperar la movilidad después de una lesión neurológica.
Tipos de neuroplasticidad
La neuroplasticidad se expresa de distintas maneras:
Plasticidad estructural
Ocurre cuando hay cambios físicos en el cerebro, como la creación de nuevas conexiones o neuronas. Es habitual en situaciones de aprendizaje intensivo o durante un proceso de rehabilitación.
Plasticidad funcional
Permite que una zona cerebral asuma funciones que antes correspondían a otra. Por ejemplo, después de un ictus, ciertas áreas pueden tener que “reaprender” funciones motoras o sensoriales.
Plasticidad adaptativa
Se da cuando el cerebro debe ajustarse a los cambios que se producen en el entorno o satisfacer nuevas demandas, por ejemplo, a la hora de aprender un idioma o de adquirir una habilidad motora compleja.
Factores que influyen en la neuroplasticidad
Hay varios elementos que pueden potenciar o limitar la neuroplasticidad del cerebro:
- Edad: aunque la plasticidad es mayor en la infancia, nunca desaparece.
- Actividad física: el movimiento estimula la producción de factores neurotróficos, que son proteínas fundamentales para la salud neuronal.
- Aprendizaje continuo: adquirir nuevas habilidades mantiene activo el sistema nervioso.
- Sueño: el descanso favorece la consolidación sináptica.
- Nutrición y salud general: una dieta equilibrada y unos hábitos saludables mejoran la función cerebral.
- Estimulación sensorial y cognitiva: existen diversas actividades, retos y ejercicios específicos que aumentan la eficiencia neuronal.
Cómo se aplica la neuroplasticidad en fisioterapia
La plasticidad cerebral es la base de muchas intervenciones en fisioterapia, especialmente en el área neurológica. Su objetivo es estimular al cerebro para que recupere o reemplace funciones alteradas por lesiones como ictus, traumatismos o enfermedades neurodegenerativas.
Si te interesan las diferentes salidas profesionales de la fisioterapia, debes saber que existe una amplia variedad de ejercicios para impulsar la plasticidad neuronal. Estos son algunos de ellos:
- Entrenamiento repetitivo orientado a tareas (TRT): repetir una acción concreta (por ejemplo, practicar patrones de marcha una y otra vez) favorece la reorganización sináptica.
- Terapia espejo: es especialmente útil en pacientes con hemiparesias. Al observar el reflejo del miembro sano, el cerebro “interpreta” movimientos que facilitan la recuperación del lado afectado.
- Ejercicios de coordinación y equilibrio: estimulan las redes motoras y sensoriales, ya que requieren ajustes constantes.
- Estimulación multisensorial: integrar sonido, movimiento o textura activa distintas áreas corticales y mejora la respuesta adaptativa.
- Ejercicios cognitivo-motores: combinar retos mentales con el movimiento potencia la conexión entre las áreas ejecutivas y motoras.
La neuroplasticidad demuestra que el cerebro es un órgano dinámico con una capacidad sorprendente para adaptarse, aprender y recuperarse. Profundizar en ella resulta esencial en el ámbito de la fisioterapia, pero también en otras muchas otras disciplinas relacionadas con la salud.
Si quieres estudiar fisioterapia o alguna de las especialidades en medicina y dedicarte a ello profesionalmente, puedes acceder a los masters de Ciencias de la Salud que ofrece la Universidad Europea y especializarte en la rama que más te interese.