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Geografía humana: qué es y su importancia en las relaciones internacionales

Relaciones Internacionales

19 de febrero de 2026
minifiguras de juguete que representan la diversidad de edades de una población

Entender cómo se organizan las sociedades, por qué se producen desigualdades entre territorios o de qué manera influyen las migraciones en la política global es clave para interpretar el mundo actual. De ello se encarga la geografía humana, una disciplina que conecta el espacio con las dinámicas sociales, económicas, culturales y políticas.

A continuación, veremos qué es la geografía humana, qué estudia y por qué es relevante en el campo de las relaciones internacionales. Pero, si lo que buscas es comprender los grandes retos globales desde una perspectiva académica, puedes estudiar el Grado en Relaciones Internacionales o el Grado en Relaciones Internacionales online de la Universidad Europea. Ambas modalidades te permitirán profundizar en materias como la geografía humana, fundamentales para analizar la complejidad del escenario internacional contemporáneo.

¿Qué es la geografía humana?

La geografía humana es una rama de la geografía que estudia la relación entre las personas y el territorio que habitan. Su objetivo es analizar cómo las sociedades se organizan en el espacio, cómo lo transforman y cómo el entorno influye en su desarrollo social, económico, cultural y político.

A diferencia de otras disciplinas más centradas en aspectos físicos y naturales, la geografía humana pone el foco en fenómenos como la distribución de la población, los movimientos migratorios, la urbanización, la globalización o las desigualdades territoriales. Estos procesos no solo influyen en la configuración del espacio, sino también en la calidad de vida, el acceso a los recursos y las oportunidades de desarrollo.

Además, la geografía humana ayuda a comprender los cambios sociales a largo plazo, como el crecimiento de las ciudades, el envejecimiento de la población, la transformación del mundo rural o la consolidación de grandes áreas metropolitanas. Todo ello resulta esencial para interpretar el funcionamiento del mundo contemporáneo y anticipar posibles escenarios futuros.

¿Qué estudia la geografía humana?

Las áreas de estudio de la geografía humana son amplias y están en constante evolución, ya que se adaptan a los cambios sociales y globales. Entre las principales destacan:

  • Geografía de la población: analiza la distribución, el crecimiento, la estructura y la movilidad de las personas, así como los fenómenos migratorios a escala local y global.
  • Geografía urbana y rural: estudia la organización de las ciudades y los espacios rurales, los procesos de urbanización, la planificación territorial y los retos asociados al desarrollo sostenible.
  • Geografía económica: se centra en la localización de las actividades productivas, los flujos comerciales, la globalización económica y las desigualdades entre regiones.
  • Geografía política: examina fronteras, Estados, conflictos territoriales, relaciones de poder y dinámicas geopolíticas.
  • Geografía cultural: investiga cómo la cultura, la identidad, las tradiciones y los valores influyen en la organización del espacio y en la percepción del territorio.

Estas áreas permiten interpretar fenómenos actuales como la concentración urbana, la segregación espacial, la desigualdad entre regiones, el impacto del cambio climático sobre las poblaciones o los efectos sociales de la globalización, aspectos muy presentes en los estudios de Relaciones Internacionales.

Herramientas y métodos de la geografía humana

Para analizar el territorio y las dinámicas sociales, la geografía humana utiliza herramientas tanto cuantitativas como cualitativas, que permiten obtener una visión completa y rigurosa de los fenómenos estudiados. Algunas de las más habituales son:

  • Sistemas de información geográfica (SIG) para analizar datos espaciales y representar información compleja mediante mapas digitales.
  • Estadísticas demográficas y económicas, que facilitan el estudio de tendencias poblacionales, niveles de desarrollo y desigualdades sociales.
  • Mapas temáticos que representan visualmente fenómenos sociales, políticos y económicos.
  • Trabajo de campo y estudios de caso, fundamentales para comprender la realidad desde una perspectiva directa y contextualizada.
  • Análisis comparativo entre regiones y países, que permite identificar patrones comunes y diferencias significativas.

El dominio de estas herramientas es fundamental en programas como el Doble Grado en Derecho y Relaciones Internacionales en Madrid o el Doble Grado en Derecho y Relaciones Internacionales en Valencia, donde se combinan el análisis territorial con el estudio del marco jurídico y político internacional.

Aplicaciones de la geografía humana en las relaciones internacionales

La geografía humana tiene un papel clave en el estudio y la práctica de las relaciones internacionales. Permite comprender mejor:

  • Los conflictos geopolíticos y sus raíces territoriales, culturales y económicas.
  • Las migraciones internacionales y sus efectos sociales, políticos y demográficos.
  • La desigualdad entre países y regiones, así como los desequilibrios en el acceso a los recursos.
  • La influencia del territorio en la política exterior de los Estados, especialmente en zonas estratégicas.
  • Los impactos sociales de la globalización, como la interdependencia económica o la transformación de los mercados laborales.

Además, esta perspectiva resulta muy valiosa para perfiles profesionales que combinan el análisis internacional y la comunicación, y en programas duales como el Doble Grado en Periodismo y Relaciones Internacionales, donde interpretar el contexto territorial es clave para informar con rigor.

Preguntas frecuentes sobre geografía humana

La geografía física se centra en los elementos naturales del territorio, como el clima, el relieve, la vegetación o los ecosistemas. En cambio, la geografía humana analiza cómo las personas interactúan con ese entorno, cómo lo transforman y cómo se organizan social, económica y políticamente en el espacio. Ambas ramas se complementan y permiten comprender la realidad desde una perspectiva integral.

Porque permite entender el contexto territorial de los conflictos, las alianzas, las migraciones y las desigualdades globales. Sin la geografía humana, sería difícil interpretar por qué ciertos países tienen mayor influencia internacional o cómo el espacio condiciona las decisiones políticas y económicas.

La geografía humana se aplica en ámbitos como la diplomacia, la cooperación internacional, la planificación territorial, el análisis geopolítico, los organismos internacionales, las ONG o los medios de comunicación especializados en información internacional. También tiene una gran presencia en proyectos relacionados con el desarrollo sostenible, la gestión de crisis humanitarias y la elaboración de políticas públicas.