
¿Qué es una central solar termoeléctrica y cómo funciona?
13 de febrero de 2026

La transición hacia un modelo energético más limpio ha situado a las energías renovables en el centro del debate. Esto, a su vez, ha incrementado la demanda de profesionales capaces de diseñar, gestionar y optimizar nuevas formas de generación eléctrica.
Por ejemplo, las centrales solares termoeléctricas, que aprovechan el calor del sol para producir electricidad de forma eficiente y a gran escala, están cada vez más extendidas. Comprender cómo funcionan y qué tipos existen es imprescindible en este sector, por lo que si estás pensando en dedicarte a ello profesionalmente, puedes estudiar el Máster en Transición Energética en Madrid de la Escuela de Sostenibilidad de la Universidad Europea. Asimismo, también puedes hacerlo a distancia con el Máster Universitario en Energías Renovables online.
¿Qué es una central solar termoeléctrica?
Una central solar termoeléctrica es una instalación que utiliza la radiación solar para generar electricidad a partir del calor. A diferencia de lo que ocurre con otras tecnologías solares, aquí no se convierte directamente la luz en energía eléctrica, sino que primero se transforma en energía térmica. A continuación, ese calor se emplea para producir vapor de agua que mueve una turbina conectada a un generador eléctrico.
Este tipo de centrales son un ejemplo de cómo aprovechar los recursos naturales (en este caso, el sol) de manera más eficiente. Con ellas se produce energía verde que permite cubrir parte de la demanda eléctrica sin depender de combustibles fósiles, y se contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Cómo funciona una central solar termoeléctrica
El funcionamiento de una central solar termoeléctrica es relativamente sencillo, aunque precisa de una infraestructura tecnológica compleja. Se sigue un proceso dividido en varias fases:
- Captación de la radiación solar: se utilizan espejos o reflectores que concentran la luz del sol en un punto o línea concreta.
- Generación de calor: la radiación concentrada calienta un fluido térmico, como aceite sintético o sales fundidas.
- Producción de vapor: el calor se transfiere al agua, que se convierte en vapor a alta presión.
- Generación eléctrica: el vapor mueve una turbina acoplada a un generador que produce electricidad.
Una de las grandes ventajas de estas centrales es su capacidad de almacenamiento térmico. Al acumular calor en sales fundidas, pueden seguir produciendo electricidad incluso cuando no hay sol, lo que mejora la eficiencia energética del sistema y lo hace más estable que otros tipos de energías renovables.
Tipos de centrales solares termoeléctricas
No todas las centrales solares termoeléctricas son iguales, ya que se diferencian entre sí por la forma en la que concentran la radiación solar. Las más importantes son:
Centrales de torre solar
Utilizan un campo de heliostatos (espejos móviles) que siguen la trayectoria del sol y reflejan la luz hacia un receptor situado en lo alto de una torre. Allí se alcanzan temperaturas muy elevadas, lo que permite una alta eficiencia y un almacenamiento térmico más eficaz. Son habituales en proyectos grandes de generación eléctrica.
Centrales cilindro-parabólicas
Se basan en espejos con forma de canal parabólico que concentran la radiación en un tubo receptor. En su interior circula un fluido térmico que se calienta y se utiliza para generar vapor. Es una de las tecnologías más extendidas y maduras dentro de la energía termosolar.
Centrales de disco parabólico
En este caso, la radiación se concentra en un punto focal mediante un reflector con forma de disco. Suelen emplearse en instalaciones de menor tamaño y destacan por su alta eficiencia, aunque su implantación es menos común a gran escala.
El papel de las centrales solares termoeléctricas en la sostenibilidad
Dado que producen electricidad sin emisiones directas de CO2 y reducen la dependencia de fuentes contaminantes, las centrales solares termoeléctricas son un importante motor para la sostenibilidad ambiental. Favorecen el desarrollo de modelos energéticos más descentralizados, que pueden integrarse en proyectos de urbanismo sostenible y comunidades energéticas.
Además, contribuyen a la estabilidad del sistema eléctrico gracias al almacenamiento térmico. Con la ayuda de este tipo de centrales, es posible gestionar mejor la demanda energética.
Como hemos visto, el desarrollo de la energía termosolar está estrechamente ligado a la innovación tecnológica, y precisa de profesionales cualificados, como ingenieros, especialistas en sostenibilidad y expertos en gestión energética. Por lo tanto, formarte en este ámbito te permitirá participar activamente en proyectos que impulsan la transición hacia un sistema energético más limpio y eficiente.
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