
AICLE: qué es, cómo funciona y cómo aplicar esta metodología en el aula
Actualizado el 9 de enero de 2026

La enseñanza bilingüe está totalmente integrada en las aulas del siglo XXI y se ha convertido en una herramienta clave a la hora de preparar a los estudiantes para un mundo global. En los centros escolares, cada vez es más habitual encontrar metodologías que integran contenidos y lenguas extranjeras, y una de las más extendidas es AICLE.
En este artículo, te explicamos qué es AICLE, cómo surge, cómo aplicarlo en el aula y por qué puede marcar un antes y un después en tu práctica docente.
Si buscas avanzar en tu desarrollo profesional y especializarte en entornos educativos bilingües, puedes estudiar el Máster en Enseñanza de Inglés como Lengua Extranjera o el Máster Universitario en Enseñanza Bilingüe de la Universidad Europea. Además, si te interesa profundizar específicamente en metodologías activas de aprendizaje integrado, el Curso en AICLE/CLIL puede ser una excelente opción.
¿Qué es AICLE y de dónde surge?
AICLE son las siglas de “Aprendizaje Integrado de Contenidos y Lenguas Extranjeras”. Esta táctica, que en inglés se conoce como CLIL (Content and Language Integrated Learning), se basa en impartir contenidos curriculares, como ciencias o historia, utilizando una lengua extranjera como vehículo. No se trata solo de “dar una clase en otro idioma”, sino de utilizarlo como herramienta para pensar, crear, analizar y resolver problemas.
El método surge en Europa a mediados de los noventa, impulsado por la Unión Europea como una vía para fomentar el plurilingüismo y promover la comunicación intercultural. Desde entonces, AICLE ha evolucionado hasta consolidarse como un modelo que integra el pensamiento crítico, las competencias comunicativas y el aprendizaje significativo.
AICLE se basa en varios principios fundamentales:
- Aprendizaje dual: contenido y lengua avanzan de manera equilibrada.
- Enfoque comunicativo: el idioma se usa para interactuar, no para memorizar.
- Contextualización: las actividades se conectan con situaciones reales.
- Aprendizaje activo: el alumnado debe investigar por su cuenta, experimentar y ser participativo.
- Andamiaje: se proporcionan apoyos para avanzar de forma autónoma.
Estos cimientos facilitan la transición hacia las aplicaciones prácticas de AICLE, que veremos en las siguientes secciones.
Ventajas de la metodología AICLE en el aula
Comprender qué es y cómo surge AICLE permite entender mejor por qué genera tantos beneficios en el aula. Su combinación de enfoque comunicativo y aprendizaje significativo se traduce en mejoras como:
- Incremento de la competencia lingüística sin añadir horas lectivas.
- Mayor pensamiento crítico, gracias a las actividades analíticas y de resolución de problemas.
- Motivación más alta al trabajar con tareas reales y relevantes.
- Desarrollo de habilidades transversales de comunicación, cooperación y autonomía, por ejemplo.
- Mayor competencia intercultural, fundamental en contextos globales.
La evidencia muestra que los estudiantes AICLE suelen alcanzar mejores resultados tanto en la lengua extranjera como en materias no lingüísticas.
El diseño de tareas AICLE: modelos de planificación en el aula
El diseño de tareas es uno de los aspectos más importantes de AICLE. Para que una unidad funcione, es necesario integrar de forma coherente los objetivos lingüísticos, cognitivos y comunicativos. Esto implica planificar no solo qué contenidos se van a trabajar, sino también qué lenguaje necesitará el alumnado para comprenderlos y expresarlos.
Entre los modelos de planificación más utilizados destacan los siguientes:
1. Las 4C de Coyle
Es uno de los marcos más extendidos en la metodología AICLE y organiza la planificación didáctica en torno a cuatro dimensiones interrelacionadas:
- Contenido: conocimientos y conceptos propios de la materia.
- Comunicación: lenguaje necesario para aprender y expresar esos contenidos.
- Cognición: procesos mentales implicados, como analizar, comparar o evaluar.
- Cultura: desarrollo de la conciencia intercultural y la perspectiva global.
Este modelo ayuda al docente a equilibrar el aprendizaje de la lengua y el contenido, evitando que uno predomine sobre el otro.
2. Backward design
El Backward design o diseño inverso parte de una idea clara: definir primero qué se espera que el alumnado sea capaz de hacer al final de la unidad. A partir de ahí, se diseñan las actividades, tareas y recursos necesarios para alcanzar ese objetivo.
Este enfoque resulta especialmente útil en AICLE, ya que permite alinear evaluación, contenidos y lenguaje desde el inicio y garantiza que las tareas tengan un propósito claro.
3. Tareas multinivel
Las tareas multinivel son especialmente eficaces en aulas heterogéneas, donde el nivel lingüístico del alumnado puede variar considerablemente. Este tipo de actividades permiten adaptar la complejidad del lenguaje o del contenido sin cambiar el objetivo final, favoreciendo la inclusión y la participación de todo el grupo.
En cualquiera de estos modelos, el papel del docente es clave: debe proporcionar apoyos como vocabulario específico, estructuras lingüísticas, organizadores visuales y múltiples oportunidades de interacción oral y escrita.
Estrategias didácticas para la implementación de AICLE en el aula
Tras comprender cómo se diseña una unidad AICLE, aplicar el enfoque al aula se vuelve más natural. Algunas estrategias útiles para integrarlo en la práctica diaria son:
- Visual thinking, a través de mapas conceptuales, infografías o esquemas.
- Aprendizaje cooperativo con debates, proyectos y roles definidos.
- Expresiones y estructuras lingüísticas clave para apoyar la comunicación académica.
- Tareas manipulativas, como experimentos, maquetas o estudios de caso.
- Lectura guiada con apoyos lingüísticos para facilitar la comprensión.
Estas estrategias refuerzan el vínculo entre lengua y contenido, manteniendo la coherencia con los principios del enfoque.
Preguntas frecuentes sobre AICLE
- ¿Qué significa AICLE?
AICLE significa Aprendizaje Integrado de Contenidos y Lenguas Extranjeras. Es una metodología que combina el aprendizaje de materias curriculares con el uso de una lengua extranjera.
- ¿Qué diferencia hay entre AICLE y CLIL?
No existe ninguna diferencia. CLIL es el término en inglés y AICLE su equivalente en español. Ambos hacen referencia al mismo enfoque metodológico.
- ¿En qué etapas educativas se aplica?
AICLE se utiliza principalmente en Educación Primaria y Secundaria, aunque también puede aplicarse en Educación Infantil y en enseñanzas superiores, siempre adaptando el nivel lingüístico y cognitivo del alumnado.
- ¿Qué características debe tener una unidad AICLE?
Una unidad AICLE debe integrar objetivos de contenido y lengua, incluir apoyos visuales, promover la interacción constante y ofrecer andamiajes que faciliten la comprensión y la expresión.
- ¿Qué nivel de inglés necesita el docente?
Generalmente, se requiere un nivel B2 como mínimo para impartir docencia AICLE. No obstante, muchas instituciones recomiendan un nivel C1 para garantizar una comunicación fluida y segura en el aula.
AICLE se ha consolidado como un enfoque capaz de responder a los retos educativos de un mundo global, donde el pensamiento crítico, la comunicación y el dominio de idiomas extranjeros son competencias imprescindibles. Pero aplicar esta metodología con éxito exige una sólida formación docente. Conocer sus principios, sus modelos de planificación y sus estrategias te permitirá diseñar experiencias de aprendizaje ricas, motivadoras y coherentes.
Por eso, especializarte en este ámbito puede marcar un antes y un después en tu carrera. Programas como los masters online en Educación de la Universidad Europea ofrecen las herramientas necesarias para planificar actividades, acompañar al alumnado en contextos bilingües y liderar proyectos educativos innovadores. Formarte en este método no solo amplía tus oportunidades profesionales, sino que te posiciona en la vanguardia de la enseñanza del siglo XXI.
Artículo publicado el 24 de marzo de 2021