La investigación pone de relieve que la detección temprana de esta enfermedad rara puede evitar secuelas permanentes

El profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Europea de Canarias, Sebastián Eustaquio Martín Pérez, junto con las investigadoras María Cristina Ontoria Betancort, Inés García de Pablo y Cristina Díaz Martín, del Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, y el profesor Isidro Miguel Martín Pérez, de la Universidad del Atlántico Medio, ha participado en la publicación de un artículo científico en la revista Reports en el que se analiza un caso de enfermedad de Cushing pediátrica causada por un microadenoma hipofisario y se subraya la importancia de un diagnóstico precoz para preservar el crecimiento y el desarrollo de los pacientes.
El trabajo describe el caso de un adolescente de 13 años con retraso del crecimiento y aumento progresivo de peso, dos de los principales signos de alarma de la enfermedad de Cushing en la infancia.
Tras confirmar el diagnóstico mediante pruebas hormonales y resonancia magnética, el paciente fue tratado con éxito mediante cirugía para extirpar un microadenoma hipofisario. La intervención permitió recuperar el crecimiento y normalizar progresivamente la función endocrina, aunque el retraso en el diagnóstico condicionó que la talla adulta final quedara por debajo de la esperada.
Los autores destacan que, a diferencia de los adultos, en los niños la ralentización del crecimiento junto con una ganancia desproporcionada de peso constituye el indicador clínico más sensible de esta enfermedad. En este sentido, subrayan que el reconocimiento temprano de estos signos y el tratamiento quirúrgico precoz son determinantes para minimizar las alteraciones del crecimiento, la pubertad y la salud metabólica a largo plazo.
El estudio también pone de relieve la necesidad de un seguimiento endocrinológico prolongado tras la cirugía, ya que complicaciones como la insuficiencia suprarrenal transitoria forman parte de la evolución habitual de estos pacientes y requieren una monitorización especializada hasta la recuperación completa de la función hormonal.
La investigación, liderada por especialistas del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, pone de relieve que la detección temprana de esta enfermedad rara puede evitar secuelas permanentes en el crecimiento y el desarrollo infantil.