Muchas veces, entre una idea y un proyecto hay una decisión, la de intentarlo. Con ese punto de partida, la Universidad Europea ha celebrado la quinta edición de UEmprende Event, una jornada pensada para acercar el emprendimiento a los estudiantes desde la experiencia de quienes ya han recorrido ese camino y ofrecer herramientas para que las primeras ideas puedan empezar a convertirse en proyectos.

El encuentro ha sido organizado e impulsado por Ruth Álvarez, responsable de Emprendimiento de la Universidad Europea, y forma parte de las iniciativas promovidas desde el Centro Impulsa para acercar a los estudiantes nuevas posibilidades de desarrollo profesional. Sara Torre, directora del Centro Impulsa del Vicerrectorado de Estudiantes y Vida Universitaria, ha dado la bienvenida recordando precisamente la importancia de dar ese primer paso: “Muchas veces lo único que separa una idea de un proyecto es el momento o la decisión de intentarlo. Durante estos años hemos ayudado a despertar ese espíritu emprendedor en cerca de mil estudiantes”, ha señalado.

Empezar sin sentirse preparado
La primera experiencia ha llegado de la mano de Lorenzo Palomares, CEO y cofundador de Blimey, con una intervención titulada De empezar sin estar listo a conquistar el turismo chino. La compañía utiliza la tecnología para conectar a los viajeros chinos con destinos y negocios internacionales a través de un ecosistema digital adaptado a las plataformas y formas de pago que utilizan durante sus viajes.
Palomares ha recorrido una trayectoria alejada de la idea de que un emprendimiento nace con un modelo perfecto. Blimey comenzó explorando diferentes formas de acercar servicios turísticos al mercado chino, ha cambiado su propuesta en varias ocasiones y ha evolucionado hacia soluciones tecnológicas para operadores como aeropuertos, hoteles y otros agentes turísticos. Además, la pandemia obligó a sus fundadores a buscar nuevas vías para mantener vivo el proyecto antes de retomar su crecimiento.

“Nunca hay un momento perfecto”, ha advertido Palomares. Su experiencia ha servido para trasladar a los estudiantes una de las ideas centrales de la jornada, que una empresa rara vez termina pareciéndose exactamente a la idea con la que comenzó. Para el emprendedor, aprender a modificar el modelo, probar alternativas y resistir durante los momentos de incertidumbre puede resultar tan importante como la propia idea inicial. “Lo que importa es la resistencia, la capacidad de aguante”, ha resumido. Texto pegado
Emprender para generar impacto
Una perspectiva diferente ha protagonizado la intervención de Javier Sanz, cofundador de Filantrópico, bajo el título Emprender con la finalidad de cambiar vidas. Su proyecto utiliza el café como vehículo para generar impacto social. Filantrópico es una empresa social sin ánimo de lucro que comercializa café de especialidad, da empleo a personas con discapacidad intelectual y en riesgo de exclusión y reinvierte sus beneficios en el propio proyecto social.

Sanz ha compartido con los estudiantes algunas de las decisiones que acompañan al crecimiento de una empresa, desde la financiación y la gestión de la caja hasta la construcción de equipos o la necesidad de encontrar un modelo capaz de sostenerse económicamente. Todo ello desde una convicción que ha atravesado su intervención. “Si emprendéis, poned a las personas por encima de todo”, ha señalado.
El cofundador de Filantrópico ha defendido que el impacto social puede formar parte del propio modelo empresarial y ha explicado cómo el proyecto ha integrado toda la cadena del café, desde su relación con pequeños productores hasta el tostado y la distribución. En España, su equipo de operaciones está formado por personas con discapacidad intelectual, mientras que todos los beneficios regresan al proyecto social.
De escuchar experiencias a poner una idea a prueba
Después de las dos intervenciones y de un café solidario ofrecido por Filantrópico, la jornada ha pasado de la inspiración a la práctica con Idea Sprint, una dinámica desarrollada junto a Elevatorfy.
Los estudiantes han trabajado en equipos para detectar problemas reales, plantear posibles soluciones y convertirlas en propuestas capaces de ser explicadas y defendidas ante otras personas. El ejercicio les ha permitido recorrer en pocas horas algunas de las primeras preguntas que aparecen al poner en marcha cualquier proyecto, desde identificar una necesidad hasta comprobar si la solución planteada aporta realmente valor y aprender a comunicarla.

Un año más, la nueva edición de UEmprende Event ha combinado experiencias profesionales con un espacio donde probar, preguntar y construir. Una jornada que ha acercado el emprendimiento a estudiantes que ya trabajan sobre una idea, pero también a quienes todavía no se plantean crear una empresa y han podido descubrirlo como una posible opción para su futuro profesional.