El programa, impulsado por el Behavioral Economics Institute y apoyado por la Alianza ChallengeEU, ha reunido a estudiantes e investigadores de Europa, Asia y Oceanía para explorar el impacto de la economía del comportamiento y la inteligencia artificial en la toma de decisiones

La Universidad Europea de Valencia ha acogido del 13 al 18 de julio la Summer School Behavioral Bridge, una iniciativa organizada por el Behavioral Economics Institute (BEI) con el apoyo de la Alianza ChallengeEU.
Durante una semana, investigadores, expertos y estudiantes locales e internacionales han compartido conocimientos, metodologías y experiencias para profundizar en el papel de la economía del comportamiento a la hora de comprender y mejorar la toma de decisiones en ámbitos como las políticas públicas, la salud, el consumo o el cambio climático.

La economía del comportamiento analiza cómo las personas toman decisiones en entornos reales, donde influyen factores como la incertidumbre, la presión social o la información limitada. Con este enfoque, Behavioral Bridge ha ofrecido una formación práctica orientada a trasladar el conocimiento científico a contextos de aplicación directa, combinando métodos experimentales, trabajo de campo e inteligencia artificial para predecir comportamientos humanos.

El programa académico ha reunido a especialistas de reconocido prestigio internacional. El profesor Nikolaos Georgantzis, de Burgundy School of Business, ha abordado la aplicación de los métodos conductuales a los mercados de consumo y al sector del vino; el Dr. Tommaso Batistoni, de la University of Oxford, ha explorado el uso de la inteligencia artificial y los digital twins para predecir comportamientos humanos; la profesora Esther Blanco, de la University of Innsbruck, ha analizado la contribución de la economía del comportamiento a las políticas de cambio climático; y el profesor Paolo Crosetto, de INRAE-CNRS, ha profundizado en el impacto del etiquetado alimentario sobre las decisiones de consumo saludable.

La Summer School ha ofrecido espacios académicos conceptuales y de práctica, así como reuniones privadas en las que los participantes recibieron consejos expertos por parte de los profesores. El registro de estudiantes tuvo un despliegue internacional al contar con personas procedentes de universidades de referencia como la University of Tsukuba (Japón), Ashoka University (India), University of Potsdam (Alemania), University of Göttingen (Alemania) o University of Technology Sydney (Australia), entre otras, y estudiantes doctorales de la Comunidad Valenciana de nuestra y otras universidades vecinas.