La actividad se enmarca en el proyecto Una casa para toda la vida, del Taller de Proyectos G2 en colaboración con Sinpromi y el Cabildo de Tenerife

La Universidad Europea de Canarias recibió recientemente la visita de la arquitecta Cristina Sáenz-Marrero Lorenzo-Cáceres, socia de Estudio Marrero Arquitectos y especialista en accesibilidad universal y arquitectura sostenible centrada en las personas, quien impartió una masterclass dirigida al alumnado de la asignatura Taller de Proyectos G2, coordinada e impartida por la profesora Natalia Mármol Reyes.
La sesión formó parte de las actividades académicas vinculadas al proyecto docente que desarrolla el estudiantado durante el curso en colaboración con Sinpromi (Sociedad Insular para la Promoción de las Personas con Discapacidad) y el Cabildo de Tenerife, centrado en el diseño de una "casa para toda la vida", una propuesta de vivienda capaz de responder a las necesidades cambiantes de las personas a lo largo de todo su ciclo vital.
Este trabajo plantea a los futuros arquitectos el reto de comprender que la vivienda no debe concebirse como un elemento estático, sino como un espacio adaptable a diferentes circunstancias personales, familiares y funcionales. Aspectos como la accesibilidad, la autonomía personal, el envejecimiento, la diversidad funcional o las posibles situaciones de dependencia forman parte de los criterios de diseño que el alumnado debe incorporar desde las primeras fases de proyecto.

La Universidad Europea de Canarias recibió recientemente la visita de la arquitecta Cristina Sáenz-Marrero Lorenzo-Cáceres, socia de Estudio Marrero Arquitectos y especialista en accesibilidad universal y arquitectura sostenible centrada en las personas, quien impartió una masterclass dirigida al alumnado de la asignatura Taller de Proyectos G2, coordinada e impartida por la profesora Natalia Mármol Reyes.
La sesión formó parte de las actividades académicas vinculadas al proyecto docente que desarrolla el estudiantado durante el curso en colaboración con Sinpromi (Sociedad Insular para la Promoción de las Personas con Discapacidad) y el Cabildo de Tenerife, centrado en el diseño de una "casa para toda la vida", una propuesta de vivienda capaz de responder a las necesidades cambiantes de las personas a lo largo de todo su ciclo vital.
Este trabajo plantea a los futuros arquitectos el reto de comprender que la vivienda no debe concebirse como un elemento estático, sino como un espacio adaptable a diferentes circunstancias personales, familiares y funcionales. Aspectos como la accesibilidad, la autonomía personal, el envejecimiento, la diversidad funcional o las posibles situaciones de dependencia forman parte de los criterios de diseño que el alumnado debe incorporar desde las primeras fases de proyecto.
Con el objetivo de reforzar estos aprendizajes desde una perspectiva profesional, se invitó a Cristina Sáenz-Marrero, cuya trayectoria se ha desarrollado en torno a proyectos relacionados con el bienestar, la sostenibilidad y el diseño para las personas. Durante la masterclass, la arquitecta compartió con los estudiantes su experiencia en la integración de la accesibilidad universal, el bienestar y la escala humana en la práctica arquitectónica contemporánea, así como las metodologías que emplea en su trabajo profesional.
La colaboración de Cristina Sáenz-Marrero con la Universidad Europea de Canarias no finalizó con esta sesión. Posteriormente, la arquitecta participó también en el seminario final de curso, donde tuvo la oportunidad de conocer los resultados de los proyectos elaborados por el alumnado y analizar cómo habían integrado los conceptos de accesibilidad, adaptación y diseño universal trabajados durante el proceso de aprendizaje.
Para la profesora Natalia Mármol Reyes este tipo de colaboraciones resultan fundamentales para acercar al alumnado a la realidad profesional y fomentar una arquitectura comprometida con las necesidades de las personas. "Es esencial que nuestros estudiantes comprendan desde su formación que los edificios deben evolucionar junto a quienes los habitan. Diseñar una casa para toda la vida implica anticiparse a los cambios, garantizar la accesibilidad y entender la arquitectura como una herramienta al servicio del bienestar y de la inclusión social".