La formación de los futuros profesionales sanitarios gana valor cuando incorpora la experiencia real de los pacientes. Con esa idea, la Facultad de Medicina, Salud y Deportes de la Universidad Europea ha iniciado un estudio piloto en colaboración con el proyecto internacional PULPIT (Public and Patient Involvement in Interprofessional Education of Undergraduate Healthcare Students).

El proyecto, coordinado por la Universidad de Lisboa y desarrollado junto a un consorcio de universidades internacionales, explora nuevas formas de integrar la participación de pacientes en la formación interprofesional de estudiantes del ámbito sanitario. Su objetivo es que futuros profesionales de distintas disciplinas aprendan juntos y conozcan de primera mano cómo una enfermedad afecta a la vida de una persona, reforzando competencias como la empatía, la comunicación, la reflexión y el trabajo en equipo.
El desarrollo del piloto en la Universidad Europea está liderado desde el Departamento de Enfermería, con la colaboración de los departamentos de Medicina y Fisioterapia. En la captación de estudiantes de Medicina han participado las profesoras Aitana Alonso Pérez y Clara Azpeleta Noriega; mientras que Patricia Rico Mena ha colaborado en la participación de estudiantes de Fisioterapia y de los pacientes que forman parte de la experiencia.
El programa plantea un recorrido que comienza con una formación online preparatoria y continúa con diferentes encuentros entre estudiantes y pacientes, considerados expertos por experiencia. Organizados en pequeños grupos, los participantes profundizan en el impacto físico, emocional y social de convivir con una enfermedad, realizan posteriormente un trabajo individual de reflexión y comparten lo aprendido en una sesión final conjunta.

La primera sesión desarrollada en la Universidad Europea ha contado con la participación voluntaria de 13 estudiantes de los grados en Enfermería, Fisioterapia y Medicina y cuatro pacientes con diferentes enfermedades crónicas. Antes de comenzar la actividad, José Miguel Mansilla, profesor del Departamento de Enfermería, ha impartido la formación previa establecida en el protocolo del estudio.
Posteriormente, estudiantes y pacientes han trabajado en grupos e intercambiado preguntas sobre la experiencia de convivir con una enfermedad crónica. La actividad ha permitido acercar a los futuros profesionales sanitarios a perspectivas que complementan el aprendizaje académico y favorecen una comprensión más cercana de las necesidades, experiencias y expectativas de los pacientes.
El estudio piloto supone un nuevo paso en una formación sanitaria basada en la experiencia activa de aprendizaje, el trabajo interprofesional y el contacto con situaciones reales. Una forma de acercar al aula no solo la enfermedad, sino también la experiencia de quienes conviven diariamente con ella y que permite a los estudiantes comprender mejor el tipo de atención que necesitarán ofrecer como futuros profesionales.