Un grupo de autillos aparece muerto en distintos puntos de Madrid. Para descubrir qué ha ocurrido hay que seguir pistas, observar otras especies, analizar posibles enfermedades y comprender cómo influyen el entorno y la actividad humana. Ese ha sido el punto de partida de ECO-CSI: ¿Quién mató al autillo?, un escape room educativo en el que 120 estudiantes de la Universidad Europea han convertido el Parque del Retiro en un laboratorio de investigación al aire libre.

La actividad ha reunido a estudiantes y profesores de Arquitectura, Veterinaria y Medioambiente para abordar un mismo problema desde distintas disciplinas. La iniciativa ha sido impulsada por Ángela Ruiz Plaza, Fernando Esperón Fajardo y Jorge Barrio Burgos, junto a un equipo docente formado por Bárbara Martín-Maldonado, Juan López, Lara Carrasco, Anahí Asenjo, Rubén Morillo, Pablo Vives y Delfín Jiménez.
Divididos en equipos de investigación, los estudiantes han recorrido seis localizaciones del Retiro en busca de información que les permitiera reconstruir el caso. En cada una encontraban a un personaje relacionado con una especie presente en el parque, entre ellas patos, tortugas, pavos reales, ratas, aves y ardillas.
Cada testimonio aportaba nuevas evidencias sobre alimentación, hábitats, enfermedades, parásitos, presencia de especies alóctonas o alteraciones ambientales. Los equipos debían registrar la información, relacionarla con las pistas obtenidas en otros puntos y terminar formulando una hipótesis sobre las posibles causas de la muerte de los autillos.
La respuesta, sin embargo, no dependía de encontrar un único culpable. El reto estaba en entender cómo diferentes factores pueden combinarse hasta alterar el equilibrio de un ecosistema. La actividad obligaba a observar, contrastar información y conectar conocimientos que habitualmente se estudian desde disciplinas diferentes.

El planteamiento responde al enfoque One Health, que estudia de forma conjunta la salud de las personas, los animales y los ecosistemas. En un entorno urbano como el Retiro, cuestiones relacionadas con el diseño de los espacios, la presencia de determinadas especies o los cambios ambientales pueden terminar afectando a todo el sistema.
ECO-CSI traslada esa complejidad a una experiencia activa de aprendizaje. En lugar de recibir una explicación cerrada, los estudiantes han tenido que investigar sobre el terreno, trabajar con evidencias y tomar decisiones junto a compañeros procedentes de otras áreas de conocimiento.
La actividad plantea una cuestión directamente relacionada con la arquitectura y el futuro de las ciudades. Cómo diseñar y transformar los espacios urbanos para favorecer la biodiversidad y mejorar la salud de los ecosistemas. La investigación desarrollada en el Retiro sirve como punto de partida para explorar principios de arquitectura regenerativa y pensar nuevas formas de convivencia entre naturaleza y entorno construido.
El Monumento a Alfonso XII ha servido como punto de inicio y cierre de una investigación en la que el parque ha dejado durante unas horas de ser únicamente el escenario de la actividad, convirtiéndose en parte del problema que los estudiantes tenían que aprender a interpretar.