
Disortografía: qué es, causas y ejemplos
12 de febrero de 2026

Escribir correctamente no es una habilidad automática. Para algunos estudiantes, las normas ortográficas suponen un verdadero reto que va más allá de la falta de estudio o de atención en clase. La disortografía es una de esas dificultades del aprendizaje que puede pasar desapercibida durante años y afectar al rendimiento académico y a la autoestima. A continuación, te explicamos qué es la disortografía, con ejemplos, para que puedas comprender sus causas y aprender a diferenciarla de otros trastornos similares.
Si buscas comprender este trastorno en profundidad para poder intervenir de forma adecuada, en titulaciones como el Máster en Psicopedagogía online de la Universidad Europea (también disponible en esta modalidad en nuestra sede de Valencia), aprenderás a detectar y abordar dificultades de aprendizaje desde una perspectiva integral. Además, en módulos específicos del Máster en Educación Especial y el Máster en Neuroeducación también se tratan estos aspectos.
Índice de contenidos
- ¿Qué es la disortografía?
- Disortografía: ejemplos más comunes
- Causas de la disortografía
- Diferencia entre disgrafía y disortografía
- ¿Cómo se detecta y aborda la disortografía?
- ¿Por qué formarse en psicopedagogía, educación especial y neuroeducación para intervenir en dificultades de aprendizaje?
- Preguntas frecuentes sobre la disortografía
¿Qué es la disortografía?
La disortografía es una dificultad específica del aprendizaje que afecta a la correcta escritura de las palabras, especialmente en lo relacionado con la ortografía. Se manifiesta en errores persistentes al escribir, a pesar de que la persona tenga un nivel intelectual adecuado, una escolarización normal y no presente déficits sensoriales.
Este trastorno no está relacionado con la falta de conocimiento de las normas ortográficas, sino con problemas para aplicarlas de forma sistemática. A menudo, suele aparecer junto a otras dificultades del aprendizaje, sobre todo las vinculadas a los procesos lectoescritores.
Disortografía: ejemplos más comunes
Los errores ortográficos que aparecen en la disortografía son repetitivos y siguen patrones reconocibles. Algunos de los ejemplos más habituales son:
- Sustitución de letras con sonido similar (b/v, g/j, c/s/z).
- Omisión de letras dentro de la palabra.
- Adición de letras innecesarias.
- Dificultad para usar correctamente la h.
- Errores en la acentuación.
- Confusión entre palabras homófonas.
- Escritura incorrecta de palabras conocidas.
Estos fallos suelen mantenerse en el tiempo y no desaparecen solo con más práctica, lo que permite diferenciarlos de errores ortográficos comunes.
Causas de la disortografía
Las causas de la disortografía son diversas y, en muchos casos, se combinan entre sí. Conocerlas es fundamental para intervenir de forma eficaz.
Causas lingüísticas
Están relacionadas con dificultades en el desarrollo del lenguaje oral, como:
- Problemas de pronunciación.
- Escasa conciencia fonológica.
- Vocabulario limitado.
Estas dificultades influyen directamente a la hora de aprender a escribir y se encuentran entre las principales dificultades en el aprendizaje de la lectoescritura.
Causas cognitivas
Algunas funciones cognitivas pueden estar implicadas, tales como:
- Problemas de memoria visual y auditiva.
- Dificultades en la atención sostenida.
- Déficits en la planificación y organización.
Cuando estos procesos fallan, aplicar correctamente las normas ortográficas se vuelve mucho más complejo.
Causas perceptivas y madurativas
Incluyen alteraciones en la percepción visual o auditiva, así como un ritmo de maduración más lento. En estos casos, puede haber problemas para discriminar letras, sonidos o secuencias.
Factores educativos y contextuales
El entorno también juega un papel importante. Metodologías poco adaptadas, falta de refuerzo temprano o un contexto familiar con escasa estimulación lingüística pueden agravar la disortografía.
Diferencia entre disgrafía y disortografía
Aunque suelen confundirse, no son lo mismo. La diferencia entre disgrafía y disortografía radica en el tipo de dificultad que presentan:
- Disgrafía: afecta a la forma de la escritura (trazo, legibilidad, postura, etc.).
- Disortografía: afecta al contenido ortográfico del texto.
Una persona puede presentar ambos trastornos a la vez, pero estos también pueden darse de forma independiente.
¿Cómo se detecta y aborda la disortografía?
La detección temprana es clave. Suele realizarse a través de la observación en el aula y de evaluaciones psicopedagógicas específicas. En este proceso, resultan fundamentales las funciones del psicopedagogo, quien actúa como figura de referencia en la detección, valoración educativa y coordinación con el equipo de orientación o, cuando es necesario, con otros profesionales especializados.
El abordaje de la disortografía suele basarse en:
- Programas de reeducación ortográfica.
- Trabajo de la conciencia fonológica.
- Ejercicios de memoria visual y auditiva.
- Adaptaciones metodológicas en el aula.
En algunos casos, también, se combinan estrategias desde la neuroeducación, la disciplina que estudia cómo aprende el cerebro y cómo aplicar ese conocimiento en contextos educativos.
¿Por qué formarse en psicopedagogía, educación especial y neuroeducación para intervenir en dificultades de aprendizaje?
La disortografía y otras dificultades de aprendizaje requieren una mirada especializada que vaya más allá de la enseñanza tradicional. Comprender cómo se desarrolla el lenguaje, cómo funciona el cerebro al aprender y qué factores influyen en el rendimiento académico es clave para diseñar intervenciones eficaces y personalizadas.
Formarse en estas áreas permite adquirir herramientas para detectar dificultades de manera temprana, aplicar estrategias ajustadas a cada alumno y colaborar con otros profesionales del ámbito educativo y sanitario. Por eso, cada vez más profesionales se plantean estudiar educación especial como una vía para adquirir competencias específicas y responder a la diversidad presente en las aulas.
Además, existen múltiples opciones de formación que permiten especializarse en diferentes ámbitos educativos, como los masters online en Educación de la Universidad Europea, pensados para profundizar en las dificultades de aprendizaje y responder a las necesidades reales del aula actual.
Preguntas frecuentes sobre la disortografía
¿La disortografía es una dislexia?
No. Aunque pueden coexistir, la dislexia afecta principalmente a la lectura, mientras que la disortografía se centra en la escritura y la ortografía.
¿La disortografía se puede corregir?
No es posible corregirla del todo, pero sí puede mejorar notablemente con una intervención adecuada y constante, adaptada a las necesidades del estudiante.
¿En qué etapas educativas aparece?
Suele detectarse en Educación Primaria, cuando se consolidan los aprendizajes de escritura, aunque puede persistir en Secundaria y en la edad adulta.
¿Quién diagnostica la disortografía?
La detección suele iniciarse mediante una evaluación psicopedagógica en el ámbito educativo. El psicopedagogo desempeña un papel esencial en las primeras fases de identificación y coordinación con otros profesionales. No obstante, si se requiere un diagnóstico clínico, este debe realizarlo un equipo multidisciplinar de profesionales de la salud.