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Neurodivergente: ¿qué es y cuáles son los tipos de neurodivergencia?

Educación

13 de febrero de 2026
contorno de una cabeza humana e hilos de colores largos que salen de ella

Durante mucho tiempo, la forma “correcta” de aprender, pensar o comunicarse se ha entendido desde una única perspectiva. Sin embargo, hoy sabemos que el cerebro humano no funciona igual en todas las personas y que esa diversidad neurológica no solo es normal, sino también valiosa.

Comprender qué significa ser neurodivergente nos permite avanzar hacia modelos educativos más inclusivos y personalizados, como los que se abordan en el Máster en Neuroeducación de la Universidad Europea.

Si te interesa profundizar en este tema, en este artículo veremos qué es la neurodivergencia, cuáles son sus tipos, cómo se manifiesta en el aprendizaje y por qué la neuroeducación es clave para responder a esta realidad.

¿Qué significa ser neurodivergente?

Cuando hablamos de una persona neurodivergente, nos referimos a alguien cuyo funcionamiento neurológico se aleja de lo considerado “neurotípico”. Esto incluye diferencias en la forma de procesar la información, comunicarse, aprender o relacionarse con el entorno.

El concepto de neurodivergencia parte de la idea de que no existe un único tipo de cerebro, sino múltiples variaciones neurológicas. Lejos de ser un problema, estas diferencias pueden aportar fortalezas únicas en ámbitos como la creatividad, el pensamiento lógico o la resolución de problemas.

¿La neurodivergencia es una enfermedad?

Aunque a menudo se habla de enfermedades neurodivergentes, es importante aclarar que la neurodivergencia no se considera una enfermedad. Este término hace referencia a una serie de variaciones neurológicas que forman parte de la diversidad humana.

Algunas condiciones asociadas a la neurodivergencia pueden implicar desafíos en determinados contextos, pero no deben entenderse únicamente desde un enfoque clínico. Por eso, cada vez es más habitual hablar de:

  • Condiciones neurodivergentes
  • Perfiles neurológicos diversos
  • Diferencias en el desarrollo neurológico

Este cambio de enfoque ayuda a reducir el estigma y a promover una visión más respetuosa e inclusiva.

Tipos de neurodivergencia

Existen distintos tipos de neurodivergencia, que pueden manifestarse de formas muy variadas. Algunos de los más conocidos son:

  • Trastorno del Espectro Autista (TEA): afecta principalmente a la comunicación social y al procesamiento sensorial.
  • TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad): se caracteriza por dificultades en la atención, la impulsividad y la autorregulación.
  • Dislexia: dificultad específica en el aprendizaje de la lectura y la escritura.
  • Discalculia: afecta a la comprensión y manejo de conceptos matemáticos.
  • Dispraxia: está relacionada con la coordinación motora y la planificación de movimientos.

Conviene recordar siempre que cada persona neurodivergente es diferente, incluso dentro de una misma condición.

¿Cómo se manifiesta la neurodivergencia en el aprendizaje?

En el ámbito educativo, la neurodivergencia puede reflejarse en formas distintas de aprender y procesar la información. Algunos ejemplos habituales son:

  • Ritmos de aprendizaje diferentes
  • Preferencia por lo visual o lo práctico
  • Dificultades en la memorización tradicional
  • Alta creatividad o pensamiento no lineal

Comprender estas manifestaciones es fundamental para diseñar entornos educativos que no penalicen la diferencia, sino que la integren como parte del proceso de aprendizaje.

Neurodivergencia y neuroeducación: claves para el aula

La neuroeducación parte de una idea fundamental: no todos los cerebros aprenden de la misma manera. Cuando este enfoque se aplica a la enseñanza, el aula deja de ser un espacio homogéneo y se transforma en un entorno flexible, capaz de adaptarse a distintos perfiles cognitivos sin excluir a nadie. Algunas de las claves más importantes son:

  • Diversificar las metodologías de enseñanza, combinando recursos visuales, auditivos y prácticos que permitan acceder al aprendizaje desde distintos canales.
  • Ofrecer múltiples formas de participación para dar valor tanto a la expresión oral como a la escrita, el trabajo individual o el colaborativo.
  • Adaptar la evaluación, priorizando la comprensión y el progreso frente a los resultados estandarizados.
  • Crear entornos emocionalmente seguros, donde el error forme parte del aprendizaje y no sea motivo de frustración o exclusión.
  • Reconocer y potenciar las fortalezas individuales, como la creatividad, la memoria visual o el pensamiento lógico, habituales en muchos perfiles neurodivergentes.

¿Por qué formarse en neuroeducación y dificultades de aprendizaje?

La creciente diversidad en las aulas hace cada vez más necesaria una formación especializada. Programas como los masters online en Educación de la Universidad Europea permiten adquirir competencias para comprender y acompañar a estudiantes con perfiles neurodivergentes.

Formarse en este ámbito abre oportunidades profesionales en:

  • Centros educativos
  • Gabinetes psicopedagógicos
  • Orientación escolar
  • Diseño de proyectos educativos inclusivos

Preguntas frecuentes sobre la neurodivergencia

Una persona neurotípica presenta un desarrollo neurológico acorde a los estándares mayoritarios, mientras que una persona neurodivergente muestra variaciones en su funcionamiento cerebral que influyen en cómo aprende, piensa o se comunica.

La neurodivergencia como concepto no se diagnostica, pero sí pueden evaluarse y diagnosticarse algunas condiciones asociadas, como el TDAH, la dislexia o el TEA, mediante evaluaciones profesionales especializadas.

Entre las más comunes, se encuentran el autismo, el TDAH, la dislexia, la discalculia, la dispraxia y otros perfiles neurológicos que se alejan del patrón neurotípico.

La escuela es clave para detectar, comprender y acompañar la neurodivergencia desde edades tempranas. A través de metodologías inclusivas y apoyos adecuados, puede favorecer el desarrollo académico y emocional del alumnado, respetando sus diferentes formas de aprender.